QUITO, 16 de septiembre (PL).—
El paro preventivo de 48 horas de los trabajadores de la salud de
los hospitales públicos del Ecuador, dejó sin atención a 54 mil
pacientes, informaron hoy fuentes de ese sector.
Esta paralización constituyó una
advertencia al Gobierno nacional, que ha incumplido con sus
compromisos, resaltó la secretaria general del Sindicato de los
Trabajadores de la Salud, María Palma Moreira.
Tras dos días de huelga, el servicio
de consultas externas se reanudó este viernes, subrayó la fuente.
La huelga afectó a 54 mil pacientes
en todo el país, tanto en centros médicos como en hospitales.
Los empleados del sector no
trabajaron en las últimas 48 horas y realizaron marchas y
manifestaciones para reclamar la atención del Gobierno.
Moreira reiteró la necesidad de que
el Ejecutivo transfiera 15 por ciento de los recursos del Fondo de
Estabilización petrolero (Feirep) a la salud, lo cual significaría
más de 40 millones para mejorar la infraestructura de los centros
médicos.
Puntualizó que están dispuestos a
dialogar con la administración nacional, pero sobre la base de
alternativas válidas y no promesas.
Entre otros reclamos, el gremio
rechaza la creación de la Secretaría Técnica de los Objetivos del
Milenio, la municipalización de la salud, la participación de
organismos no gubernamentales y clínicas privadas en el plan de
universalización de la salud.
Exigen además el cumplimiento del
noveno contrato colectivo para homologar el sistema remunerativo.
Además de los médicos, maestros y
profesores de la Unión Nacional de Educadores (UNE) amenazaron con
convocar a una huelga nacional en octubre, si en los próximos días
no se concreta un acuerdo destinado a incrementar el presupuesto del
2006 para ese sector.
Los protestantes (unos tres mil) se
enfrentaron ayer a las fuerzas de Seguridad que impedían el paso
hasta la Plaza de la Independencia, ubicada frente al Palacio de
Carondelet (casa de Gobierno).
Jorge Escala, presidente de la UNE,
criticó la acción policial contra la manifestación, anunciada
previamente y que se desarrollaba de manera pacífica.
"Si ése es el lenguaje que
quiere hablar el Ejecutivo, vamos a preparar la bronca, el paro, la
huelga, ya que el único responsable será este Gobierno",
indicó Escala.
Según el dirigente de la UNE, la
administración adeuda al sector educacional alrededor de 76
millones de dólares y demandan además un incremento en el plan
financiero para éste en el 2006.