WASHINGTON, 16 de septiembre (PL).—
El influyente diario The New York Times arremetió hoy contra el Gobierno del presidente George W. Bush, por su ineptitud para
reaccionar de manera ágil ante situaciones de emergencia nacional.
En un editorial, el rotativo
cuestiona el discurso pronunciado la víspera por Bush en Nueva
Orleáns, donde presentó a los damnificados por el meteoro un
rosario de promesas, con la evidente intención de acallar las
críticas a la Casa Blanca por su respuesta tardía a la tragedia.
El gobernante prometió una ayuda
multimillonaria para reconstruir la ciudad, sin embargo, al parecer
no tomó en cuenta que el tesoro nacional dispone de menos recursos
desde que él implementó su política de reducción de impuestos a
los más ricos de la sociedad.
Fuentes oficiales aseguraron este
jueves que de ser aprobada la ayuda financiera que solicitará Bush
al Congreso el déficit presupuestario de la nación aumentará el
año próximo a los 400 mil millones de dólares.
"Y cualquier funcionario con un
sentido mínimo de responsabilidad entendería que esa ayuda tendrá
que empezar con una promesa de revisar los recortes impositivos
impulsados por el Partido Republicano", comenta el periódico.
De acuerdo con The New York Times,
"Bush llegó a la oficina oval con una profunda combatividad
hacia la burocracia... pero el resultado no ha sido un gobierno
menos burócrata y si un gobierno definitivamente más inepto".
En opinión del diario, aunque el
gobernante hizo promesas hay razones suficientes para preocuparse.
Después de los atentados del 11 de
septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, Bush respondió con
la invasión a Afganistán, y más tarde decidió agredir a Iraq,
con resultados desastrosos para la economía del país, que
continúa pagándolos todos los días.
"Es tiempo que el señor
Presidente proponga una política más coherente y bien
organizada", señala The New York Times.
En el caso de Iraq los contratos de
reconstrucción fueron otorgados a grandes corporaciones vinculados
a funcionarios de alto rango del actual gobierno, recuerda el
rotativo, en clara alusión a la empresa Halliburton, de la cual el
vicepresidente Richard Cheney fue su máximo ejecutivo.
A partir de este antecedente, señala
el diario neoyorkino, es imposible no preocuparse "con lo que
ocurrirá con los billones de dólares que se destinarán a Nueva
Orleáns", especialmente cuando en los trabajos estará
involucrado el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, el mismo asociado
a Halliburton en el país árabe.
En un discurso televisado anoche
desde Nueva Orleáns, a la hora de mayor audiencia nacional, Bush
prometió ayudar a los cientos de miles de damnificados por el
meteoro, que causó unas 800 víctimas mortales, según datos
provisionales.
También subrayó que el gobierno
federal y otros organismos gubernamentales deben contar con planes
precisos y actualizados para responder a desastres naturales y
brotes de epidemias.
Al respecto, reconoció que el
"sistema, en todos los niveles del gobierno, no estuvo bien
coordinado y se vio sobrepasado en los primeros días" de la
catástrofe.
"Yo soy responsable de las
fallas, trabajaré con el Congreso, (controlado por su partido, el
Republicano), para investigar la lenta respuesta de mi
administración", destacó.