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Desde Venezuela
A Sabaneta llegó un
regalo
Ventura
de Jesús y Jorge Luis Baños (fotos),enviados especiales
Malograda por la
exclusión social durante largos años, la localidad de Sabaneta, en
el municipio de El Hatillo, no revelaba al visitante su encanto
natural. Fue siempre un lugar bello pero abandonado a los efectos de
la pobreza.
William Guillén, coordinador municipal de Barrio Adentro.
El deleite de las
crestas que la bordean era apenas una gratificación efímera. El
placer se estropeaba al contactar con una población en su mayoría
relegada a la estrechez económica y social.
Un hecho afortunado para
los vecinos de esta pequeña comunidad rural en el entorno de la
Gran Caracas, fue la llegada de los médicos de Barrio Adentro, como
parte del proceso de transformación emprendido por el Gobierno
bolivariano.
Los residentes en la zona agradecen los Festivales de la Salud.
La garantía médica
gratuita fue algo anhelado por mucho tiempo, reconoce el líder
comunitario Pulvio Blanco, quien aclara que anteriormente la salud
en la zona era prácticamente inexistente. "La gente debía asistir
a los dispensarios que trabajaban con mucha inestabilidad o acudir a
los centros de El Hatillo, posibilidad casi nula para quienes no
tenían recursos".
FESTIVAL POR LA SALUD
El cambio incuestionable
que hoy deja ver este sitio se debe en buena medida a la diligencia
de las profesionales cubanas Marlene Faldraga, Leimys Enríquez y
Ania Quintero, quienes desde hace unos dos años prestan servicios
aquí.
Asegura Marlene que
Sabaneta dejó de ser la cenicienta de antaño, y que hoy en la
región cuentan con servicio de Medicina General Integral,
Odontología y Oftalmología, además del trabajo en conjunto con
las profesoras de Deportes.
Comenta que
paralelamente se hace promoción de salud, prevención de
enfermedades y curación. "La labor ha estado encaminada a modificar
la situación de salud de los vecinos, cambiar hábitos y mejorar su
modo y estilo de vida".
Ahora la población se
siente segura. Así lo hacen saber Lucía Rojas y Edgar Gálvez,
residentes en Sabaneta. "Todos estamos muy agradecidos de estos
médicos. Es algo que no habíamos conocido nunca. Saben hacer lo
suyo, demuestran ser muy humanos y prestan un servicio de mucha
eficacia", dice Lucía mientras se prueba sus nuevos
espejuelos.
Otro gran inconveniente
para la población era la ausencia de servicios odontológicos. Hoy,
asegura Ania, con el sillón móvil ubicado en la casa consultorio
se garantiza la atención en el área señalada y en otras zonas de
difícil acceso.
Para ir más lejos en
sus propósitos, el equipo de Barrio Adentro ideó lo que se ha dado
en conocer como El Festival de la Salud. Explica William Guillén,
coordinador de Barrio Adentro en el municipio, que la pretensión es
llegar a todas aquellas personas que usualmente no acuden a consulta
los días entre semana.
"Este
tipo de encuentro lo concebimos el domingo. Ese día se convoca a un
grupo de especialistas y se amplía el servicio. La población acude
masivamente y se efectúan charlas de interés general".
Comenta que es imposible
calcular cómo la gente reconoce este esfuerzo adicional del
personal médico, tarea que asumen aún a costa de su tiempo libre
para descansar.
A los vecinos de
Sabaneta les parece un regalo la presencia allí de los galenos
cubanos. Fue con su llegada a este lugar que el mayor por ciento de
los habitantes comprendió hasta qué punto habían sido víctimas
de la exclusión social.
Por eso Pulvio Blanco
habla de Barrio Adentro con fervor. Se atreve a decir que es de las
grandes cosas que ha pasado en estos años para bien de los
venezolanos. Todos lo estimamos de corazón, admite y da otras
razones a favor. Luego insiste con orgullo en que los médicos de la
Isla ya forman parte del encanto de este rincón que circunda a la
capital venezolana, región que comienza a tener una apariencia
social digna en concordancia con los atributos naturales. |