BAGDAD, 12 de septiembre (PL).—
La resistencia iraquí ocasionó siete bajas a las fuerzas de
ocupación, tres a las tropas norteamericanas y cuatro a las
británicas, informaron hoy fuentes militares.
Un soldado norteamericano murió y
otros dos resultaron heridos en una acción rebelde en la norteña
ciudad de Samarra. El comunicado no precisó más detalles sobre el
incidente.
Estados Unidos perdió en Iraq en
poco más de dos años mil 896 uniformados, la mayoría por acciones
de la resistencia.
En la ciudad portuaria de Basora, en
el sur del país árabe, un efectivo británico pereció y otros
tres recibieron lesiones, al estallar un artefacto explosivo casero
al paso de un convoy que patrullaba un sector.
Gran Bretaña, que participó en la
invasión a Iraq en marzo de 2003, perdió en el mismo lapso 97
efectivos.
Con anterioridad, el mando británico
anunció la muerte de una soldado a consecuencia de la gravedad de
las heridas recibidas la víspera, cuando su vehículo fue atacado
con una bomba casera en la barriada de Al Husein, también en
Basora.
El director de entrenamiento policial
del Ministerio del Interior, el mayor general Adnal Abdul Rihman fue
baleado hoy, mientras esperaba el automóvil que lo trasladaría a
su oficina.
En tanto, el líder de un grupo de la
resistencia iraquí, Abu Mussab al Zarqawi, acusó hoy a Estados
Unidos de emplear gases tóxicos durante una operación militar en
la norteña ciudad de Tal Afar.
Al Zarqawi aseguró que las tropas
norteamericanas y sus colaboradores iraquíes utilizaron armas
extremadamente letales, según un comunicado colgado en una web y
difundido por el canal qatarí de televisión Al Jazeera.
Las tropas extranjeras en Iraq están
viviendo sus peores días y la resistencia derrotará a los
norteamericanos en la ciudad de Qaim, en la frontera con Siria,
subrayó el líder insurgente.
Estados Unidos efectuó varias
operaciones contra la insurrección, en las cuales utilizó
artillería pesada y la aviación, y ahora —según Al Zarqawi—
gases tóxicos, todos esos medios causaron un número indeterminado
de víctimas fatales civiles.
En la jornada, la resistencia iraquí
atacó con morteros los consulados de Estados Unidos y Gran Bretaña
en la sureña ciudad de Basora.
La acción rebelde, que se prolongó
por espacio de 40 minutos, se efectuó en horas de la madrugada,
pero se desconoce el número de víctimas.
Funcionarios del complejo consular
confirmaron que se prohibió la entrada de todos los trabajadores
iraquíes.