LONDRES, 12 de septiembre (PL).—
La CIA utilizó en unas 210 ocasiones aeropuertos y bases
militares de Gran Bretaña para trasladar, de forma clandestina en
sus aviones hacia otros países, a supuestos terroristas
secuestrados.
Los plagios y la utilización de
aeródromos británicos con esos fines, realizados en los últimos
cuatro años, son investigados por una comisión de la ONU sobre
Derechos Humanos, encabezada por Martin Scheinin, según publica hoy
en esta capital el diario The Guardian.
De acuerdo con el rotativo, los
aparatos de la CIA se movieron para esas operaciones sobre 19
aeropuertos y bases militares, entre ellos, el de Heathrow y
Birmingham, pero el predilecto parece ser el de Prestwick, Escocia,
donde realizaron más de 75 vuelos.
Aunque la cancillería británica
niega que haya autorizado dichas actividades, fuentes del Ministerio
de Defensa admiten que se registran esos vuelos, los cuales
decidieron ignorar, puntualiza el diario.
Los detenidos son transportados
clandestinamente a prisiones de otros estados, entre ellas, la que
se encuentra en la base norteamericana de Guantánamo, territorio
cubano ocupado por Estados Unidos desde principios del siglo pasado.
A esa instalación fue llevado el
paquistaní Saad Iqbal Madni, quien tras ser secuestrado primero fue
llevado a El Cairo, Egipto, y dos años más tarde trasladado a
Washington, en un aparato que hizo escala en Prestwick.
La revelación de esas operaciones se
suman a las denuncias contra el gobierno por acentuar las medidas
antiterroristas, en las cuales ordenó la deportación forzosa de
clérigos por sospechar que manejan un lenguaje agresivo en sus
predicas.
Esa decisión ha provocado
acusaciones sobre la violación de los convenios firmados por
Londres al intentar devolver sospechosos a estados donde pueden ser
torturados.