LOS ANGELES, 8 de septiembre (PL).—
Amplios sectores de la sociedad estadounidense se pronuncian hoy a
favor de la realización de una investigación independiente para
encontrar responsables de la tardía reacción del gobierno ante el
paso devastador de Katrina.
Convertida en uno de los principales
temas de que abordan el Congreso, las televisoras y los periódicos
del país, la pesquisa parece que tendrá un efecto nocivo para la
Casa Blanca.
El fiasco de la respuesta federal
ante los daños causados por el huracán Katrina exige una
investigación independiente y cambios drásticos de los
funcionarios involucrados, plantea hoy un editorial del diario La
Opinión.
El rotativo se une a otros medios
como The Washington Post y The New York Times, que enjuician la
falta de previsión de las autoridades y su tardía reacción para
enfrentar la tragedia y ayudar a las víctimas.
Esto significa que el director de la
Oficina Federal de Emergencias (FEMA), Michael D. Brown, debe ser
despedido por incompetente, indica el periódico.
"Es irónico lo ocurrido en este
caso, porque al asumir el poder el presidente George W. Bush nombró
a su ex jefe de gabinete, Joe Allbaugh, para dirigir FEMA con el fin
de evitar los problemas que su padre tuvo con el huracán
Andrews", agrega.
Después del 11 de septiembre,
argumenta, la importancia que tenía la agencia, como era el acceso
directo al mandatario, se perdió en la maraña burocrática del
Departamento de Seguridad Interna.
La relevancia de FEMA cayó al
reducirse sus presupuestos y al colocar al mando a Brown, cuyo
único mérito era haber sido amigo de Allbaugh.
Asevera el rotativo que la mayoría
de los jefes de FEMA no tenían experiencia en ese tipo de actividad
y su mayor mérito era ser "amigos del presidente o haber
trabajado en su campaña".
Así, el segundo de Brown, Patrick
Rhode, proviene de la Administración de Pequeños Negocios (SBA),
hizo enlace entre el Departamento de Comercio y la Casa Blanca y
trabajó en la campaña de Bush en Austin, Texas.
El número tres en la agencia, Brooks
Altshuler, tampoco tiene experiencia alguna en el manejo de
emergencia.
Michael Chertoff, jefe de Seguridad
Interior, también tiene un alto grado de responsabilidad porque
bajo su mando FEMA descuidó su misión civil para ocuparse de
posibles ataques terroristas, indica.
La historia de FEMA en estos últimos
años muestra a primera vista el descuido de la Administración Bush
y, con su negligencia, hace realidad la idea conservadora de la
inutilidad del gobierno federal, subraya La Opinión.