BAGDAD, 7 de septiembre (PL).—
La población iraquí guardó hoy un simbólico minuto de silencio
por las víctimas de la estampida que recientemente causó la muerte
de mil 11 peregrinos y otros 700 resultaron heridos, según cifras
oficiales.
El Ministerio de Salud confirmó las
cantidades, pero desde el mismo día de la tragedia medios de prensa
han afirmado que el número de cadáveres sería superior al millar.
La estampida tuvo lugar la pasada
semana, cuando una multitud de musulmanes chiítas sufrió un estado
de pánico cuando cruzaba un puente sobre el río Tigris para
asistir a una festividad religiosa.
La procesión se desordenó cuando
corrió el rumor de que entre los participantes se hallaba un
suicida (o varios), eso fue suficiente para desatar el caos.
Esa situación se complicó cuando
elementos de la estructura del puente colapsaron.
El tráfico fue detenido y las
televisoras nacionales interrumpieron su programación para
transmitir himnos nacionales y religiosos.
Medios de prensa recordaron que las
autoridades convocaron a tributar este homenaje a las víctimas de
la estampida e informó la creación de un comité especial que
investigue lo ocurrido.
Ese grupo formado para el caso está
integrado por miembros del Consejo Judicial y de los Ministerios de
Defensa e Interior.