PARÍS, 5 de septiembre (PL).—
Tres adolescentes confesaron haber iniciado el fuego que devastó
este fin de semana un edificio multifamiliar en la periferia
parisiense y causó 16 muertos, informó hoy la policía.
El incendio en el inmueble de 19
plantas en L Hay-les-Roses, en las inmediaciones del aeropuerto de
Orly, fue el tercero de su tipo en el área parisiense en nueve
días.
Las tres jovencitas, dos de 18 años
y la otra de 16, arrestadas el domingo, confesaron haber dado fuego
a los buzones de correo en el vestíbulo del inmueble, luego de que
testigos las identificaran como las autoras del siniestro.
Las llamas se extendieron
rápidamente y subieron por el hueco de las escaleras hasta alcanzar
la tercera planta. Muchos inquilinos, presas del pánico, se
lanzaron al vacío. Otros murieron sofocados por el humo o
intoxicados.
Tras el origen doloso de este último
siniestro, la policía no descarta la eventualidad de que haya sido
provocado el del pasado 26 de agosto en un edificio habitado por
inmigrantes, en el que murieron 17 personas de origen africano, de
ellos 14 niños.
A consecuencia de otro hecho similar,
tres días después, fallecieron siete personas, de ellas cuatro
menores de edad, también africanos.
El ministro del Interior Nicolas
Sarkozy no descartó anoche en intervención televisada el
surgimiento de nuevos pirómanos por imitación, a quienes alertó
que la Ley será particularmente dura con ellos.
En respuesta a la situación surgida,
el gobierno francés anunció planes de construcción de nuevos
edificios multifamiliares para familias de bajos recursos.
A su vez, Sarkozy dispuso el desalojo
forzoso de inmuebles en malas condiciones constructivas, habitados
por inmigrantes a la espera de una vivienda.