Guerrillera de la producción

Jorge Luis Merencio Cautín

Foto: JORGE GONZÁLEZ SÁNCHEZGUANTÁNAMO.—Cuando Dignora Plutín asumió la administración de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Tania la Guerrillera, esa entidad tenía una deuda de miles de pesos y un notable deterioro productivo.

Un año después de ella asumir tal responsabilidad la deuda fue saldada y comenzaron a restablecerse las cosechas, sustentadas principalmente en el cultivo de café, viandas y frutas.

No inventé nada, lo que hice fue asumir la responsabilidad propia de un administrador, y dedicarle mucho tiempo y energías a la tarea, comenta Poca, como es conocida Dignora en Palizada, comunidad donde reside, en la zona cercana a las montañas, en el municipio de El Salvador.

Inicialmente, explica, reorganizamos la Junta Administrativa (ahora compuesta por tres mujeres), y las diferentes labores para poder exigir mejor control de la producción; también fue necesario rescatar el módulo pecuario, las áreas para el autoabastecimiento y el empleo de los bueyes en la preparación de tierra y el acopio de las cosechas, incluida la de café.

Junto a la mencionada responsabilidad, Dignora desempeña la de jefa de la brigada milenaria de recogedoras de café Tania la Guerrillera (la más destacada de su tipo en el país durante cerca de dos décadas), la de coordinadora de la Zona 42 de los CDR, e integra además el Comité Municipal del Partido en El Salvador y el Comité Provincial de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en Guantánamo.

Esta mujer es el motor impulsor de la UBPC y de la brigada milenaria. Ella no es segunda de nadie en la recolección de café ni en otras tareas agrícolas.

Atenta, hospitalaria, agradece infinitamente a su esposo, Pedro Romero, el apoyo en las tareas hogareñas, en la atención a Pedrito y Anileidis, sus dos hijos, y hasta en la recolección de café en momentos para ella de obligada ausencia en el campo, como cuando una caída del caballo le provocó una contusión en una pierna.

Componente clave de la Federación en su comunidad, sobresale en la incorporación de muchachas al trabajo y a su organización, en el funcionamiento de las delegaciones y bloques y en la tradicional cooperación de la FMC y los CDR en numerosas tareas de la Revolución.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir