BAGDAD, 29 de agosto (PL).—
El secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, advirtió hoy
que la versión final de la Constitución iraquí es una fórmula
para el caos al contemplar el federalismo y desconocer a Iraq como
país árabe.
Tales declaraciones fueron formuladas
por Moussa a la cadena británica BBC, que lo difundió este lunes
por su servicio informativo mundial.
Los Estados Unidos y el Reino Unido
apoyan a chiítas y kurdos en descalificar a los líderes sunitas,
quienes rechazan ese texto presuntamente a ser llevado a referendo
el 15 de octubre venidero.
La nueva Carta Magna propone, en
rigor, una ruptura del territorio iraquí al favorecer un
federalismo kurdo en el norte y chiíta en el sur, privando a los
sunitas del acceso a los recursos petroleros.
Esa falta de consenso con respecto al
texto constitucional es notable en buena parte de la población
porque niega la identidad árabe de Iraq, dijo el Secretario General
de la Liga Árabe a la emisora.
Sunitas (minoría) frente a chiítas,
ramas del Islam presentes en este país y los kurdos (minoría
étnica de más de dos millones), estos dos últimos mayoritarios en
el Parlamento transitorio, son los factores políticos presentes en
esta nación árabe del Golfo Pérsico.
Este lunes millares de iraquíes
sunitas se manifestaron en la ciudad de Tikrik, norte de Iraq, para
expresar su rechazo a la nueva Constitución, elaborada por una
Comisión de Redacción integrada principalmente por chiítas y
kurdos.
Dirigentes de la rama sunita
exhortaron a su comunidad a desaprobar el documento constitucional
presentado la víspera a la Asamblea Nacional.
La falta de apoyo de los miembros de
esa rama del Islam a las mencionadas cuestiones, después de dos
meses de negociaciones intensas, permite a observadores políticos
aquí lanzar hipótesis sobre un futuro sombrío para Iraq.
Es obvia la agudización de las
diferencias entre chiítas, sunitas y kurdos lo cual puede conducir
a una guerra fratricida de incalculables proporciones, escribieron
hoy medios informativos de la región.
De hecho, la indeseada presencia
norteamericana engendra la violencia que ya tiene visos de
perpetuarse.