NUEVA DELHI, 29 de agosto (PL).—
Una epidemia de encefalitis japonesa o fiebre del cerebro se
extiende hoy por el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la
India, donde en sólo tres semanas murieron 253 personas, en su
mayoría niños.
El ministro de Salud Javier Singh
dijo que el gobierno está haciendo todo lo posible para controlar
la enfermedad, mediante la vacunación de los menores y la
fumigación con insecticidas para eliminar a los mosquitos
transmisores del mal.
Sin embargo, hasta ahora la
encefalitis no ha dado muestras de menguar y, por el contrario, ya
se extendió a Nepal.
Este fin de semana se reportaron
otros 41 muertos en Uttar Pradesh, donde aún permanecen ingresadas
300 personas, la mayoría de ellas en estado grave, según lo
confirmó el director de los servicios de salud del estado, D.P.
Mishra.
La encefalitis japonesa causa fiebres
altas, vómitos, inflamación del tejido cerebral, destrucción de
neuronas y hemorragias, y en un 30 por ciento de los casos es letal.
Un problema adicional es que muchos
de los sobrevivientes padecen durante algunos años convulsiones,
ceguera cortical y alteraciones del comportamiento y psicológicas.
Cerdos y aves son los principales
portadores del virus, el cual es transmitido a los seres humanos a
través de los mosquitos.
Se puede prevenir mediante vacunas,
pero las autoridades sanitarias afirman que no tienen el dinero
suficiente para un programa estatal de inmunización.
La enfermedad debe su nombre a una
epidemia registrada en 1924 en Japón que mató a más de cuatro mil
personas.
En los últimos años la encefalitis
japonesa tiene una tendencia a aumentar en países tropicales y
templados de Asia, como India, China, Nepal y Tailandia.