VIENA, 26 de agosto (PL).—
Irán tendió hoy una mano a los europeos al anunciar que en un mes
tendrá propuestas para dirimir las diferencias en torno a su
programa nuclear pacífico.
El aviso fue dado a conocer por el
recién nombrado jefe del programa nuclear de la República
Islámica, Ali Larijani, tras entrevistarse este viernes en Viena
con Mohamed El Baradei, director de la Agencia Internacional de
Energía Atómica (AIEA), de Naciones Unidas.
Las diferencias de opinión no son
tan grandes como para que no sean superadas, precisó el
funcionario, quien se refirió al interés de algunos países no
alineados que integran la Junta de Gobernadores de la AIEA de
participar en esas negociaciones.
Irán enarbola su derecho a producir
su propio combustible para alimentar las centrales nucleares de su
programa de generación de electricidad, el cual le niegan la Unión
Europea y Estados Unidos, que amenazan con llevar el caso al Consejo
de Seguridad de ONU.
Washington, que acusa a los iraníes
de albergar intenciones militares con su programa nuclear, ha ido
más lejos al amenazar con emplear la fuerza para impedir los planes
de Teherán de dominar el proceso del enriquecimiento de uranio.
Las autoridades iraníes se
comprometieron en noviembre pasado a aplazar los experimentos en
respuesta a proposiciones de Alemania, Francia y Gran Bretaña, que
tratan por cuenta de la Unión Europea de ofrecer alternativas al
cese de esos trabajos.
Sin embargo, rechazaron este mes los
incentivos ofrecidos al considerarlos irrisorios y contrarios a la
soberanía del país, y retomaron los trabajos de centrifugación
del mineral del uranio para convertirlo en gas.