Carne de Cañón

MIGUEL ÁNGEL UNTORIA PEDROSO

A pesar del repudio internacional que suscita, del alto costo en vidas de civiles y militares, y gracias a los miles de millones de dólares que cuestan a los contribuyentes norteamericanos, las guerras en Iraq y Afganistán constituyen un negocio que no desprecian muchos empresarios de EE.UU.

Este es el caso —aunque existen varios— de la empresa estadounidense Yours Solutions (Sus Soluciones) con sede en Chicago, Illinois, que inició sus actividades en busca de "trabajadores civiles" para enviarlos a diferentes países, desde el pasado mes de abril.

Los emprendedores negociantes se dedican a reclutar carne de cañón para enviarla a cumplir misiones como guardias de seguridad en Iraq, Afganistán u otros países del Medio Oriente donde lo requieran los intereses de Washington.

Los arquitectos de la guerra en Estados Unidos, no han empleado el total de las fuerzas, que según sus doctrinas vigentes son necesarias para estabilizar los países ocupados militarmente. Un estudio del Pentágono señala: "La historia indica que la estabilización de sociedades relativamente ordenadas, sin objetivos ambiciosos, puede necesitar 5 soldados por cada 1 000 personas indígenas... mientras que la estabilización de sociedades desordenadas, con objetivos ambiciosos que involucran un cambio cultural duradero, puede requerir 20 soldados por cada 1 000 indígenas..."

La citada proporción indica que EE.UU. debería tener en Iraq cuatro veces más soldados que los que tiene actualmente.

Esta situación trae aparejado que las bajas militares sigan en aumento y en consecuencia, que el reclutamiento de nuevos soldados para las unidades del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina, principalmente, se mantenga por debajo de las necesidades.

Para ayudar a las fuerzas de ocupación, han decidido emplear la mayor cantidad posible de civiles en cumplir misiones relacionadas con la seguridad. Esos objetivos son los que persigue la Yours Solutions.

Como es obvio suponer, sus candidatos no son jóvenes blancos de las clases con mayores recursos económicos. Son latinoamericanos pobres, en particular hondureños, (por ahora) los que están recibiendo las "tentadoras ofertas" para convertirse en mercenarios.

Lo que no les dicen, es que hasta el 30 de julio del 2005, al menos 254 de estos "trabajadores civiles" contratados para misiones en Iraq han perdido la vida, de ellos un centenar de norteamericanos y cerca de tres decenas fueron ejecutados por la resistencia, lo que explica la búsqueda de nuevos aspirantes en América Latina.

Honduras resulta una fuente de materia prima ideal para la Yours Solutions, pues, según estadísticas oficiales, el 70% de los siete millones de habitantes del país vive en la pobreza, y el desempleo es superior al 30% de la población económicamente activa (1.5 millones de personas).

El representante de la Your Solutions en Tegucigalpa, el coronel retirado, José Pereira, se vanagloria de afirmar que están captando personal, seleccionándolo y entrenándolo.

Según una información reportada por la agencia AP, hasta el presente han sido entrevistados centenares de candidatos.

Sus Soluciones les brinda a quienes resulten elegidos, viajar a un país del Medio Oriente "en proceso de reconstrucción", donde tendrán la posibilidad después de cumplir el contrato como guardias de seguridad, de obtener otros como constructores, albañiles, etc.

Los contratados, inicialmente, darán protección en instalaciones permanentes y posteriormente podrán ser asignados a cuidar valores, servir de seguridad a convoyes o ser escoltas de personalidades.

El representante de la Yours Solutions promete a los candidatos hondureños un salario superior en seis o siete veces a la paga mínima mensual en su país, aunque como latinos siempre salen perdiendo en los negocios con sus vecinos del Norte, la cifra es menos del 50% de la que actualmente están cobrando los mercenarios blancos contratados en Iraq.

En "defensa" de los pobres hondureños salió el secretario de Trabajo de ese país, Germán Leitzelar, quien afirmó que esta es "una oportunidad que no la puede impedir la entidad a su cargo, que solo debe supervisar, vigilar que las empresas se registren e inscriban en la Secretaría de Trabajo y otorguen la plena seguridad y garantía de que las actividades laborales que se van a realizar, están enmarcadas dentro de la ley"

No importa que se lleven a los hondureños o a los naturales de otros países de América Latina, engañados a servir de carne de cañón en una guerra en el otro lado del globo terrestre y de la cual solo sacan beneficios las empresas norteamericanas. Los ministros no reciben los cadáveres, sino los familiares.

 

 

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