ALCALÁ
DE HENARES, España, 26 de agosto (PL).— Alcalá de Henares, la
cuna de Miguel de Cervantes Saavedra, entró en el Libro de Records
Guinness con una lectura masiva de Don Quijote en la que
intervinieron 6 052 devotos del "Señor de los ojos
tristes".
La prensa refleja hoy el júbilo que
desató esa hazaña protagonizada la víspera y testificada por un
notario que registró la cifra de personas inscritas, provistas de
pergaminos con el primer capítulo de la novela inmortal de
Cervantes.
A una señal, los convocados,
reunidos ante la estatua del escritor leyeron simultáneamente, en
voz alta, las páginas cuyas líneas iniciales se repiten, desde
hace 400 años, de un extremo a otro del planeta: "En un lugar
de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme...".
Pasados 10 minutos, la alegría
estalló sin contención alguna. Los habitantes de Alcalá de
Henares, además de entrar en Guinnes, habían derrotado limpiamente
a los madrileños, cuyo distrito Villa de Vallecas reunió a mil 700
lectores.
La localidad donde nació Cervantes
venía luchando en pos de la meta desde casi cinco años. En 1998
estuvieron a punto de lograrlo al aglutinar a cuatro mil personas,
pero la cifra la rebasó siete días después una universidad de
Estados Unidos.
Don Quijote de la Mancha, el libro
que inauguró la novela moderna, sigue siendo actual cuatro siglos
después de publicado, y su héroe ha inspirado las más ambiciosas
utopías.
La novela cuenta con tantas ediciones
como la Biblia, y aunque algunos críticos argumentan que muchos la
almacenan en los estantes de sus bibliotecas para presumir de
cultos, sin haberla leído, su protagonista emergió de la
literatura con carta de perdurable identidad humana.
Alonso Quijano es el caballero
andante de todos los días.