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Confrontación con
Robert Hylton
ANDRES D. ABREU
La
presentación en Cuba del bailarín británico Robert Hylton —conocido
por su compañía Urban Classicism y sus principios danzarios a
partir de bailes populares contemporáneos como el hip hop—
propició un espectáculo de función única al cual fueron
invitadas las compañías nacionales Danza Teatro Retazos y Danza
Contemporánea de Cuba.
La
Sala Covarrubias del Teatro Nacional fue la sede de esta
confrontación de tendencias que abrió Retazos con Momentos,
un ensamblaje de tres piezas que forman parte del amplio repertorio
de esta agrupación, marcada por el asentado y ya antológico sello
coreográfico de Isabel Bustos, directora de la compañía.
Danza Contemporánea de
Cuba aprovechó la ocasión para reponer La ecuación, del
joven coreógrafo Georges Céspedes y ganador en el 2004 de mención
en el Concurso Iberoamericano de Coreografía y premio Villanueva de
la crítica por esta creación. La obra desde un sentido
conceptualista aprovecha actuales maneras del movimiento para
añadirlas a un sistema de hacer la danza que respeta la formas de
lo contemporáneo cubano caracterizado por el ritmo musical, la
fuerza y la sensualidad de la expresión corporal. En sencilla
estructura espacial y temporal, Céspedes resuelve muy bien las
ideas que propone desde su fórmula y su pensamiento.
Para el final le fue
entregado el escenario al inglés Hylton, luego de proyectarse en
video dos cortos basados en sus coreografías. Estos trabajos
audiovisuales aprovechan bien su estética de la street dance para
conseguir un producto que se mueve entre los campos del arte y la
comunicación mediática. Luego, acompañado del DJ Billy Biznizz,
el bailarín y coreógrafo visitante interpretó Verso, una
pieza proyectada como un viaje abstracto entre los movimientos del body
popping, la danza contemporánea y la musicalidad del hip hop,
respondiendo a la intención de este artista de expandir las
fronteras de este fenómeno cultural urbano e insertarlo en el
contexto del arte escénico, un reto que siempre implica mucho más
que la propia acción de bailar.
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