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Celima
Bernal
• La palabra biombo llegó al español del japonés. En esa lengua se escribe con dos ideogramas chinos, cuya pronunciación japonesa es byó-bu. La introducción de la
m puede deberse a un fenómeno ocurrido frecuentemente en castellano (embriago de ebriacus), o tal vez de que la pronunciación de la
a larga es, en aquellas tierras, muy parecida a la n, por su marcado timbre nasal. Luego se cambió en
m ya que precede a la b. Los ideogramas de que hablamos quieren decir:
"protección" y "viento", así que el francés "paravent" y el italiano
"paravento" son una exacta traducción del vocablo original, como el holandés: spaansche wand y el alemán: spanische Wand.
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