WASHINGTON, 22 de agosto (PL).—
Ante la falta de soldados debido a la guerra en Iraq, el
Departamento de Defensa de Estados Unidos lanzará una campaña para
reclutar a jóvenes en las escuelas públicas, reveló hoy El Diario
La Prensa.
Para lograrlo, el Pentágono
utilizará información clasificada para intentar captar a
estudiantes con notas bajas o inadaptados, precisa.
Mediante una reforma educativa
aprobada por el presidente George W. Bush, el ejército puede
obtener el nombre, dirección y número de teléfono de los alumnos.
Esa política fue cuestionada por
varios grupos y activistas sociales.
"Nuestra mayor preocupación es
que los estudiantes sean sometidos a un alistamiento no deseado y
abusivo", dijo Chris Dunn, director de la Unión para las
Libertades Civiles de Nueva York.
Organizaciones sociales hispanas
lanzaron este mes una campaña para contrarrestar la agresiva
política de reclutamiento en los planteles impulsada por el
Gobierno.
La iniciativa comenzará de forma
oficial el próximo 29 de agosto, con conferencias de prensa
simultáneas en diversas ciudades del país para ofrecer
información sobre las medidas para evitar el acoso de los
reclutadores.
Jorge Mariscal, activista contra la
guerra y ex veterano del conflicto de Viet
Nam, precisó en
declaraciones a la prensa que esta acción forma parte de otras
campañas nacionales contra la militarización de los centros
docentes.
María Valadés, cuyo hijo Ernesto
murió en Iraq, destacó que el joven fue víctima de los
reclutadores en la escuela.
"Lo ilusionaron, le ofrecieron
muchas cosas, como somos de bajos recursos, le dijeron que tendría
un futuro mejor y por eso decidió entrar al ejército",
expresó.
Los activistas también intentan
acabar con el Examen de Aptitudes Vocacionales de los Servicios
Armados, una prueba creada por el Departamento de Defensa y que
actualmente se aplica en 14 mil escuelas del país.
En opinión de los críticos a la
guerra, esa es una estrategia del Pentágono para crear una base
nacional de datos sobre los jóvenes en Estados Unidos.
Para revertir la falta acuciante de
soldados, también se aplican otras medidas como incrementar las
pagas extraordinarias y los beneficios de los nuevos alistados,
mientras se estudia elevar a 42 años la edad límite para sumarse a
las fuerzas armadas.