El
Comandante en Jefe Fidel Castro clausuró en la noche de este
sábado el acto por la primera graduación de la Escuela
Latinoamericana de Medicina, en una jornada en la que el teatro Karl
Marx de la capital cubana se convirtió en el corazón de una nueva
era para la humanidad, la era de la solidaridad y hermandad entre
los pueblos del mundo.
Destacó el líder de la Revolución cubana que la
libertad solo se conquista con la solidaridad, y agregó que ella
nos hace más humano y verdaderamente independiente.
Y justamente ese espíritu solidario reinó en la
noche sabatina, la cual premió a los 1 610 nuevos doctores y
doctoras, que juraron ser fieles a la concepción de médicos
graduados en Cuba, país en el que la vida de un paciente es lo más
sagrado para un médico. De ese concepto fueron fieles exponentes
los egresados, quienes pasaron sus últimos cinco meses de carrera
en intricadas regiones de sus países, en los cuales salvaron más
de 10 mil vidas.
Al referirse a lo logrado por la obra humana de la
solidaridad entre los pueblos, Fidel expresó que juntos también,
Venezuela y Cuba están llevando a cabo uno de los más nobles
programas para devolver la visión en unos años a más de seis
millones de latinoamericanos y caribeños.
Se crean condiciones para operar a 25 000
caribeños, 100 000 cubanos, 100 000 venezolanos y 120 000
centroamericanos, explicó.
Dijo que Cuba cuenta actualmente con 14 centros
oftalmológicos de los 24 que tendrá el país a finales del
presente año. Ya se alcanza un ritmo de 1 400 operaciones de la
vista diariamente. Este año estamos a punto de alcanzar ya la cifra
de 50 000 venezolanos de la Misión Barrio Adentro operados de la
vista entre mediados de enero y el 20 de agosto. También 1 043
caribeños han recibido igual tratamiento, manifestó Fidel.
Más de 4,5 millones de latinoamericanos y
caribeños requieren de estos servicios anualmente y no lo reciben,
y más de medio millón pierde la visión cada año, muchas veces
sin haberse examinado por un médico nunca, explicó el Presidente
cubano.
El Comandante en Jefe exhortó a los que llamó
abanderados invencibles de tan noble profesión, a demostrar que
todo el oro del planeta no puede doblegar la conciencia de un
verdadero guardián de la salud y de la vida.
Estén listos para marchar a cualquier país donde
se les necesite y convencidos de que un mundo mejor es posible,
dijo.
Al respecto llamó a los graduados "soldados de
este gran ejército" que defienden una causa justa, defienden
su bandera.
Señaló que formar 200 000 médicos como los que
hoy se gradúan es posible, y caracterizó al capital humano no solo
con el conocimiento, sino también y muy esencialmente, con
conciencia, solidaridad, sentimientos verdaderamente humano y
espíritu de sacrificio.
Recordó Fidel que los países ricos no forman
médicos para el Tercer Mundo, sino que les arrebatan los que esos
países forman.
Se refirió a un informe de la Organización Mundial
de la Salud y la Universidad de Harvard, que denuncia el saqueo de
médicos de los países pobres por los países ricos, y puso los
ejemplos, entre otros, de naciones ricas que poseen altos porcientos
de médicos provenientes de naciones pobres. Así, médicos
emigrantes del Tercer Mundo constituyen, en Estados Unidos el 24%,
Canadá 26%, Reino Unido 32%, Nueva Zelandia 35%, entre otros.
La fuga de ese personal significa que el mundo pobre
subsidia cada año en 500 millones de dólares a los países ricos
en esos servicios, explicó.