Ustedes han sido educados en un país donde las
ideas progresistas, antimperialistas y de solidaridad se encuentran
en la apoteosis de su momento, y deben irse de aquí con esa
conciencia en sus mentes, expresó profundamente emocionado Ralph
Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, en su
intervención en el acto de la Primera Graduación de la Escuela
Latinoamericana de Medicina (ELAM), que se celebró en el teatro Karl
Marx, de la capital cubana.
El mandatario calificó a esta ceremonia de
magnífica, excepcional, y manifestó que es la primera vez en la
historia de la civilización que una escuela de Medicina está
dedicada completamente a la capacitación de latinoamericanos y
caribeños, y también incluye a estudiantes norteamericanos.
Al referirse a cuánto costaría graduar a
estudiantes, como se hace hoy, señaló que en cálculos
conservadores y modestos serían al año por cada uno de los
jóvenes unos 180 000 dólares estadounidenses; pero el valor de
ustedes –agregó-, es superior porque ustedes son producto de una
historia y de una solidaridad.
Pero añadió que es mucho más lo que se ha pagado
en sangre para que estos jóvenes se gradúen, por todos los que han
caído por la Revolución cubana, pues si no hubiera existido ese
sacrificio no estarían hoy como egresados, por lo que los llamó a
recordar en lo más profundo a los que cayeron.
Al significar el legado de los próceres que llevan
ahora estos galenos, significó que también llevan en sus seres el
espíritu de la existencia del incomparable Fidel Castro, aunque él
no lo hubiera aceptado debido a su modestia; y al desearle lo mejor
a todos, les recordó que muchísimas personas en el mundo descansan
para soñar, y ellos hoy deben soñar para cambiar el mundo.