La primera graduación de Escuela Latinoamericana de
Medicina (ELAM), que se celebró este sábado en el teatro Karl Mark
fue dedicada a los Cinco Héroes cubanos aún secuestrados en
cárceles de los Estados Unidos, según expresión unánime de apoyo
a la propuesta hecha por la graduada de doctora, María Elisa
Chávez de Mora, de una comunidad en Chile, quien habló en nombre
de todos los egresados.
Cuando aún se secaban las lágrimas de alegría en
los rostros de los que acababan de recibir sus diplomas que ahora
levantaban con orgullo, la joven, parte del ejército de las batas
blancas, dijo expresar los sentimientos que embargan a quienes
venidos de los sectores más humildes de sus pueblos, donde estaban
marginados de cualquier oportunidad de estudios superiores y más
aun de estudiar medicina, hoy recibían el titulo de doctores.
Agradeció a Fidel y a Cuba por haber hecho realidad
este sueño, y se dirigió al Comandante en Jefe como "el
hombre que le ha dado la esperanza de un mundo mejor a miles de
jóvenes, gracias a la solidaridad de Cuba para los pobres de la
tierra".
Dijo que en el transcurso de los años de estudio,
fue la convivencia diaria la que les permitió desarrollar mayores
niveles de conocimientos y comprender la necesidad y urgencia de la
integración de nuestros pueblos.
Seremos junto a usted, los apóstoles y creadores de
este nuevo mundo que ya empieza a ser posible, enfatizó la
graduada.
Expresó a los profesores, compañeros de becas,
trabajadores de los hospitales, policlínicos y otros que han
contribuido a su formación médica que "los llevaremos en los
corazones y el reconocimiento a ustedes estará presente en cada
vida que salvemos y en cada momento que luchemos por la dignidad de
los hombres".
Por último se refirió al juramento de los
graduados que se proponen con su misión dar una medicina con
ética, dignidad y humanismo. Plantaremos la fecunda semilla de la
solidaridad de nuestros pueblos, concluyó.