La Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) es el
resultado del pensamiento y la voluntad política del Comandante en
Jefe Fidel Castro, quien es el artífice de este proyecto, pero la
idea, los conceptos que la sustentan se remontan al triunfo mismo de
la Revolución Cubana, a su proyección internacionalista en el
campo de la salud, con el envío de los primeros médicos y
trabajadores de la salud para Argelia en 1963.
Lo anterior fue destacado en las palabras del doctor
Juan Carrizo Estévez, rector de la ELAM, quien abrió la ronda de
intervenciones del primer acto de graduación de esa insititución,
ascendente a más de 1 610 alumnos.
Indicó el rector que la sensibilidad por la
miseria, por la depauperación, por las enfermedades que sufre el
tercer mundo y la búsqueda de alternativas ha sido una constante en
el pensamiento y actuación de Fidel.
Ello explica la coherencia de la propuesta cubana
cuando en 1998 la región centroamericana sufría la más grande
catástrofe de su historia con los azotes de dos grandes huracanes:
el George y el Mitch.
Rememoró detalles de la gestación de la ELAM y
dijo que el 21 de noviembre de 1998 el Comandante en Jefe planteó
la creación de un programa masivo de formación de médicos con
jóvenes procedentes de esos países. De la tragedia, del dolor y la
muerte surgió la firma voluntad y decisión del Estado cubano de
crear esta Escuela.
El proyecto se extendió para toda América Latina y
el Caribe, favoreciendo a los jóvenes de los pueblos más apartados
del interior, a los de extracción más humilde y a los indígenas
en particular.
En la Escuela Latinoamericana —dijo entonces Fidel—
lo que nosotros queremos es que los estudiantes de los hermanos
países latinoamericanos se impregnen de la misma doctrina en que se
educan nuestros médicos: de esa entrega total a su noble profesión
futura, porque el médico es como un pastor, un sacerdote, un
misionero, un cruzado de la salud y del bienestar físico y mental
de las personas.
El doctor Carrizo dijo que hoy se graduaban los
primeros 1 498 jóvenes de 20 países de América Latina, Estados
Unidos de América y Haití, y también 112 estudiantes de hermanos
países caribeños que culminaron sus estudios en las facultades de
Medicina del país, para una cifra total de 1 610 graduados.
Algunos datos de esta promoción: los estudiantes
tienen una edad promedio de 26 años, las mujeres representan casi
el 46% de los graduados; 33 etnias o pueblos autóctonos están
personificados en esta primera promoción: el 71,9% de los egresados
proceden de familias obreras y campesinas, de zonas y regiones
apartadas; el 74,7%, es decir 1 143 estudiantes del total de
graduados culminó sus estudios con un alto rendimiento académico,
con calificaciones de 4 y 5 puntos.
Reconoció el rector que esos resultados han sido
posibles por la consagración e interés de los estudiantes y por la
excelencia del claustro, que permitió una retención del 84,6% de
la matricula inicial de la ELAM. Para nosotros las palabras de
Fidel, señaló, fueron brújula en todo el proceso docente:
"Ayuden y protejan a los más pobres procedentes de regiones
apartadas y etnias por haber tenido menos oportunidades de estudiar
con calidad; ayuden con el mayor esfuerzo a todos esos jóvenes, que
jugarán en el futuro un papel de gran importancia para sus
pueblos". Así se hizo, así se cumplió, indicó Carrizo.