Argentina y Brasil producirán de
conjunto drogas anti SIDA
Significará una sensible
reducción en costos y precios y una manera de romper el monopolio
de marcas de las grandes transnacionales farmacéuticas
Buenos
Aires, 21 de agosto (PL).— Por una decisión calificada de
histórica, Argentina y Brasil suscribirán mañana un acuerdo para
la producción conjunta de medicamentos y reactivos destinados a
combatir el SIDA y otros males.
La firma del documento estará a
cargo de los ministros de Salud de los dos países vecinos, Ginés
González García y José Saraiva Felipe, un protocolo al que se le
atribuyen dimensiones económicas, políticas y sanitarias de
alcance mundial.
La producción conjunta de esos
fármacos significará una sensible reducción en costos y precios y
una manera de romper el monopolio de marcas de las grandes
transnacionales farmacéuticas.
La información, difundida con gran
despliegue hoy por el diario Clarín, indica que los compromisos
comprenderán también la elaboración de medicamentos contra el Mal
de Chagas, la Leishmaniasis, la Tuberculosis y la Lepra.
La iniciativa se presenta también
como un ejemplo fehaciente de integración del MERCOSUR y es una
forma de contribuir a reducir los gastos de salud en los dos
países, que adquieren los llamados antirretrovirales a elevados
precios en el mercado mundial.
De acuerdo con los datos
suministrados, de los 130 000 casos de VIH en Argentina hay
29 600 bajo tratamiento, lo cual significa un desembolso anual
del Ministerio de Salud de casi 19,5 millones de dólares.
En Brasil son 660 000 los
portadores del VIH Y 161 000 requieren tratamiento a un costo
de más de 123 millones de dólares cada año.
Los dos países decidieron que la
acción que van a emprender sea pública-privada, aunque los estados
retendrían la titularidad de los eventuales principios activos que
se utilicen en los fármacos.
El protocolo establece que la
prioridad la tendrán los antirretrovirales y los reactivos para el
virus VIH, pero la decisión es elaborar, además, vacunas virales y
bacterianas, sueros terapéuticos, biofármacos y reactivos de
diagnóstico.
El destino de la producción será
prioritariamente para el consumo binacional, así como también irá
a otros mercados.