TEGUCIGALPA, 19 de agosto (PL).
— Al menos 2,4 millones de niños centroamericanos son obligados a
trabajar en busca del sustento familiar, denunció hoy aquí un
representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Guillermo Dema, coordinador para
Centroamérica del Programa Internacional contra el Trabajo
Infantil, perteneciente a la OIT, manifestó que esa cifra es
conservadora porque muchos casos evitan registrarse por diversas
razones.
El funcionario señaló que más del
60 por ciento de esa población infantil explotada vive en áreas
rurales y realiza además un arduo trabajo doméstico.
Estadísticas del Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo reflejan que el 59,8 por ciento
de los menores que laboran no asisten a la escuela, lo que demuestra
la falta de preocupación de los gobiernos de países de esta
empobrecida región.
Dema exigió a las autoridades
gubernamentales priorizar el impulso de programas de desarrollo
familiar para que los infantes dejen de laborar y dediquen su tiempo
al estudio y al sano entretenimiento, de modo que alcancen un estado
de salud óptimo.
Organizaciones sociales denunciaron
que la aplicación de políticas neoliberales por los estados del
área, asociadas a las privatizaciones de empresas y otras
instituciones, condujeron al aumento de la pobreza social, que
afecta a los sectores juveniles.