En Pan de Azúcar, una batalla por la vida

Integrantes de la delegación multinacional de nuestro país al XVI Festival de la Juventud y los Estudiantes continúan visitas a Barrio Adentro

María Julia Mayoral y Ricardo López Hevia (foto), enviados especiales de Granma

GUAICAIPURO, Estado de Miranda.—En medio de una de las estrechas calles del barrio de Pan de Azúcar, están reunidos como familia desde los niños que miran con asombro a los recién llegados, líderes de la comunidad, hasta médicos y licenciados en Cultura Física provenientes de Cuba. Han salido a darles la bienvenida a integrantes de la delegación multinacional de nuestro país que asistió al XVI Festival de la Juventud y los Estudiantes.

Entre los sitios visitados por los delegados estuvo el barrio Pan de Azúcar, perteneciente al municipio de Guaicaipuro, en el Estado de Miranda.

Comienza así otra jornada de hermoso intercambio sobre el programa de Barrio Adentro, pero no solo se visita este cerro; hay delegados de recorrido por otras localidades venezolanas.

No abundan en Pan de Azúcar las instalaciones deportivas; ello hace usual lo que ahora observan los delegados: un profesor de educación física tiene consigo a una muchachada vivaracha, entretenida en juegos con el balón en medio de la calle. Entre ellos están Yeikel Miranda, Carlos Guerra, Kevin Pérez y César Alarcón, ninguno de ellos rebasa los 12 años. El mayorcito es César, quien prefiere las competencias de fútbol organizadas por los entrenadores de la Mayor de las Antillas. Según cuenta, con los maestros cubanos hacen excursiones por las lomas, van a bañarse en el río y practican varios deportes en canchas cercanas, pertenecientes a una unidad del ejército, cuyos oficiales, en coordinación con los entrenadores y los líderes comunitarios, permiten el acceso del barrio a sus áreas deportivas.

Angelina Angulo Calle, ama de casa con hijos pequeños, explica que los médicos y los profesores de educación física trabajan muy unidos; gracias a eso sus padres, dos personas mayores con problemas de salud, empezaron a hacer ejercicios, "y yo noto que se sienten con menos dolores en los huesos".

Al principio Margarita Torres estaba casi renuente a atenderse con los médicos de la Isla, aunque por primera vez en su vida tenía el servicio de salud tan cerca de su casa, en medio del cerro. La mujer no duda en contarlo.

"Nos decían que ellos eran muy buenos, pero uno no se puede estar dejando llevar por la propaganda, y me disgustaba la comparación con los galenos venezolanos, pues entre ellos hay muy buenos profesionales; solo que no vienen a estas zonas pobres porque no han sido educados para eso."

Ahora, comenta, no pienso exactamente igual, y "me agrada que los médicos cubanos no se metan a hablar de política. A ellos no les importa si tu eres chavista o no; atienden a todos por igual, no interesa si eres pobre o eres rico...; es una gran suerte tenerlos aquí".

El avance de Barrio Adentro en Pan de Azúcar no se debe únicamente al esmero de los cooperantes de nuestro país, también el respaldo de la comunidad resulta decisivo, según refieren habitantes como Domitila Berríos, quien a pesar de tener cuatro hijos, tres de ellos pequeños, encuentra tiempo para participar en las actividades de la Unidad de la Batalla Social, el comité de vecinos por la salud y la junta social, organizaciones creadas para promover la participación del pueblo en la Revolución Bolivariana.

Me gusta estar en todo cuanto puedo, afirma Domitila. "Es un trabajo totalmente voluntario, es decir, no gano ni un bolívar; pero me siento útil y es una manera de irnos uniendo poco a poco aquí en los cerros para tener una mejor vida".

 

 

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