Sharon... ¿el bueno?

ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ

La CNN lo transmitió en vivo y en directo. Una parte del montaje mediático recogía las protestas de los "duros", los que el miércoles mataron a dos palestinos e hirieron a otros tres, los que están a la derecha de Ariel Sharon y se oponen a que este desmantele los asentamientos en Gaza.

Foto: APSepelio de palestinos muertos por extremista israelí opuesto al retiro de Gaza.

La otra parte del tiempo la televisora norteamericana por cable repetía declaraciones del Primer Ministro israelí —Sharon el "bueno"— explicando su "gesto" de retirarse de aquellos parajes infértiles y faltos de agua.

Así fueron transcurriendo las jornadas desde las mismísimas 00 horas del lunes 15 de agosto, cuando comenzó la aplicación del plan de desmantelamiento de los asentamientos israelíes de Gaza, hasta que comenzó el retiro por la fuerza a partir del miércoles 17.

Se trata de 21 concentraciones poblacionales con unos 8 500 habitantes, a quienes se impulsó a construir en aquellas tierras palestinas, parte determinante de un conflicto que ha dejado miles de muertos, heridos y destrucciones de todo tipo para la población autóctona del lugar.

Y fue precisamente el actual Premier israelí quien en décadas pasadas, en su transitar por varios cargos dentro del Gabinete, autorizó, auspició y financió aquellas construcciones ilegales en tierra palestina.

Durante 38 años esas parcelas han sido ocupadas, su población humillada y masacrada, sus cultivos destruidos, y ahora, cuando hace falta "dar un paso" —más norteamericano que israelí—, para impresionar al mundo con "gestos de buena voluntad", se trata de vender la imagen del Sharon bueno —incomprendido por sus discípulos extremistas—, que ha decidido largarse de Gaza y dejar en paz a los palestinos de la zona.

La Administración norteamericana de George W. Bush, por supuesto, necesita y con urgencia, que aparezcan estas eufemísticas fórmulas de paz, más mediáticas que reales, para desviar la atención internacional y norteamericana de la empantanada guerra en Iraq, de los ya casi 2 000 de sus soldados muertos y otros miles de heridos, y del cada vez más creciente rechazo a la desacertada política del emperador en el país del Golfo.

Pero, a la par con la salida de los colonos de Gaza, las preguntas en forma de exigencia que se hacen los palestinos y debiera hacerse el mundo son: ¿Y Cisjordania? ¿Y el muro? ¿Y los asentamientos de aquella parte de la tierra palestina?

De eso ni una palabra, o mejor dicho, de esta otra región ilegalmente ocupada, también el "buen" Sharon desmantelará cuatro asentamientos.

El resto seguirá ocupado, y lo que es peor, se han aprobado nuevas licitaciones para construir otros asentamientos, ampliar la colonia israelí y a la vez acelerar los pasos finales del gran muro que dejará aislados de por vida a los pobladores palestinos.

Feliz Sharon y feliz Bush. El mundo está conociendo a través del poder mediático en manos del Imperio a un Sharon bueno —que no existe—, a un llamado plan de desconexión que es, a la vez, un plan de perpetuidad a la ocupación de Cisjordania y Jerusalén.

Pero dos mentiras nunca podrían caber dentro de una gran verdad, y el mundo debe saber que la retirada de Gaza debe ser un paso, el primero, pero no sería nada si no tiene la continuidad de la retirada de Cisjordania, de la destrucción del muro y finalmente la construcción de un Estado palestino que viva en paz y de manera armónica al lado de otro Estado israelí que extinga para siempre el apetito anexionista.

 

 

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