|
Del Mundial (I)
¡Atletas brillantes!; atletismo, no tanto
ENRIQUE MONTESINOS
He
escuchado calificativos de brillante para la actuación del
atletismo en el reciente Campeonato Mundial de Helsinki.
Lo primero que no debe
hacerse, como ya escribí, es atarse al simplismo de comparar la de
ahora con la faena anterior de París'03. Bien el haber mejorado,
pero salir de aquel profundo bache era una cuestión de honor.
Hay
que comparar con nuestros mejores momentos y para eso acudí a las
estadísticas que acompañan a este trabajo.
Por otra parte, también
advertí, al conocer otros escépticos vaticinios precompetencia,
que la historia mostraba rendimientos cubanos altos en los Mundiales
posteriores a los Juegos Olímpicos.
No dije razones, pues
hay una gran dosis de subjetivismo, pero las comparto ahora por
resultar imprescindible: los cubanos en general somos muy fogosos y
enfrentamos cualquier reto con una decisión sin par. No nos gusta
perder en nada y siempre estamos evaluándonos.
No hace falta llegar a
doctorados, ni posgrados, ni siquiera a los años de estudio de
licenciatura, para conocer que la planificación del entrenamiento
se hace por cuatrienios olímpicos y el primer año es el de menor
intensidad.
Con ese criterio se
sincroniza la mayoría de los entrenadores de la menos temperamental
cultura europea y la primer mundista en general, que raramente
fallan en los Juegos Olímpicos.
Los atletas siguen esa
ruta y hasta deciden no participar si de cuidar su linaje se trata.
Ejemplos sobran en este Mundial, que algunos bautizaron como el de
las ausencias: Kelly Holmes, Christian Olsson, Hicham el Guerrouj...
Excepciones siempre hay
para confirmar la regla (aparte de nosotros). Eventos nuevos, como
la pértiga femenina, con una superdotada (Isinbayeva) progresan de
continuo y de paso se cobran las primas monetarias que otorga la
Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).
También los premios en metálico para los ocho finalistas (60 000
dólares al primero en este nivel) resultan atractivos para algunos
que se esfuerzan por ganar a ultranza.
Tuvimos seis
medallistas, quienes nos dieron el cuarto lugar por países,
sobresaliente, sin duda, entre 196 naciones presentes. Mas no se
trata de algo nuevo. A partir de la década de los años noventa,
cuando nuestro atletismo se hizo grande internacionalmente, la
cuenta por medallas ha dado otras satisfacciones de ese nivel.
|
CUBA EN LOS
MUNDIALES |
|
Mundiales |
O |
P |
B |
TM |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
Fi |
Pt |
Po |
|
I-1983 |
0 |
1 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
1 |
2 |
4 |
11 |
22 |
|
II-1987 |
0 |
0 |
2 |
2 |
3 |
0 |
1 |
1 |
1 |
8 |
33 |
12 |
|
III-1991 |
0 |
2 |
0 |
2 |
1 |
1= |
1 |
3 |
2 |
10 |
33.5 |
11 |
|
IV-1993 |
2 |
1 |
0 |
3 |
5 |
0 |
3 |
0 |
2 |
13 |
59 |
7 |
|
V-1995 |
2 |
2 |
0 |
4 |
2 |
1 |
2 |
4 |
2 |
15 |
60 |
8 |
|
VI-1997 |
4 |
1 |
1 |
6 |
2 |
0 |
1 |
2 |
0 |
11 |
62 |
7 |
|
VII-1999 |
2 |
2 |
0 |
4 |
2 |
1 |
3 |
2 |
0 |
12 |
57 |
8 |
|
VIII-2001 |
3 |
1 |
2 |
6 |
2 |
0 |
0 |
1 |
1 |
10 |
56 |
7 |
|
IX-2003 |
1 |
1 |
0 |
2 |
1 |
2 |
1 |
0 |
1 |
7 |
32 |
18 |
|
X-2005 |
2 |
4 |
0 |
6 |
1 |
0 |
1 |
1 |
1 |
10 |
55 |
8 |
En Atenas'97 Cuba quedó
todavía mejor, tercera, también con seis preseas —pero cuatro de
oro y dos de plata—; en Edmonton'01 terminamos cuartos, como
ahora, igual con seis (3-1-2). Y en Gotemburgo'95 y en Sevilla'99,
con cuatro (2-2-0), se ocuparon respectivos quinto y sexto lugares.
Pero el rasero
cualitativo que rige en la IAAF va más allá. Se sustenta en una
medición de puntos para los ocho primeros, los de la elite de cada
disciplina, a cualquiera de los cuales se les concede potencial para
subir al podio en el fragor de la contienda dada y a veces las
diferencias entre ellos son ínfimas.
Podrán notar que con
siete finalistas y los 32 puntos de París'03 retornamos a la "época
de las cavernas" de los años ochenta, pero siempre hubo más puntos
y más finalistas que ahora —menos Edmonton—, desde 1993.
Ocupamos tres séptimos
lugares y dos veces empatamos el octavo actual. Si eso hacíamos en
los noventa, ¿tenemos necesariamente que regocijarnos por no
adelantar en un deporte de tantas posibilidades, ya con 47 pruebas y
repartidor de 141 medallas de los tres colores?
El mejor momento para
analizar es cuando estamos arriba. Aprovecho de una vez para decir
que Atenas'04 no fue un dechado de actuación, pero el atletismo
resultó el segundo deporte aportador de medallas en la delegación
cubana —el mejor sin barreras de aficionados y profesionales— y
era como rasgarse las vestiduras cuando otros no lo hicieron, al
menos públicamente.
Tiene el atletismo
actual 29 pruebas de pista y carretera —87 medallas y 232
finalistas posibles— y en Helsinki fue la Calatayud quien sacó la
cara en solitario.
Jamaica, pequeñísima
en comparación, nos aventajó ampliamente en puntos (84) por
países ¡tercera!, apoyándose en su destacado sector de pista, y
obtuvo hasta más medallas 8 (1-5-2) y 17 finalistas —que en
atletas significa mayor número, al incluirse varios relevos.
¿Podemos conformarnos?
(Continuará)
|