|
Martha siempre en su lugar
Armando Sáez Chávez
CIENFUEGOS.—En el
aniversario 25 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Martha
Zulueta pasará revista a lo que le faltó por hacer en los últimos
doce meses, tal y como suele realizar todos los años por esa misma
fecha. Es algo así como un balance individual en contacto con su
conciencia.
Martha muestra orgullosa fotos de su hija que cumple misión internacionalista en Venezuela.
Aunque la modestia le
impida ver con objetividad, sus compañeros de trabajo en la Empresa
de Cereales Cienfuegos saben que son muchos los aciertos en el
expediente de los méritos que atesora. Son testigos los 152
aniristas que han sido dirigidos por ella durante más de una
década, tiempo que lleva al frente de la Asociación Nacional de
Innovadores y Racionalizadores (ANIR) en la entidad.
Solo en la etapa más
reciente, habría que hablar de los aportes, tanto de Martha como
del resto de esta fuerza, en la modernización de las líneas de
molinado de trigo, lo que permitió triplicar la capacidad
productiva de la planta, para procesar con más eficiencia la harina
destinada a siete provincias, desde Matanzas hasta Camagüey.
Puede asegurarse que,
además de ser una excelente tecnóloga de más de un cuarto de
siglo de experiencia, esta mujer tiene un don especial para
planificar su tiempo. A las intensas jornadas laborales se suman las
del hogar. Y siempre deja un espacio para cumplir con las tareas de
la organización de las mujeres cubanas.
Martha figura entre las
54 400 cienfuegueras que hoy laboran en los diferentes sectores,
incluidas las 24 000 que son técnicas.
Y si de sueños no
cumplidos se trata, la presidenta de la ANIR en la Empresa de
Cereales confiesa: "No haber podido participar en una misión
internacionalista. Es por eso que siento tanto orgullo de saber que
esa gran aspiración mía está materializada en mi hija, que ejerce
como médico en la República Bolivariana de Venezuela, y que
además, fue elegida allí delegada al Festival Mundial de la
Juventud y los Estudiantes".
Martha, aunque
perennemente insatisfecha consigo misma, al menos en este
aniversario 45 de la FMC, debe mirar con una sonrisa el último
trecho recorrido. Solo un vistazo a más de una decena de
distinciones, condecoraciones y medallas que posee, entre ellas la
23 de Agosto, bastan para la congratulación.
|