CARACAS, 15 de agosto (PL).—
A 200 años del juramento libertario de Simón Bolívar en el Monte
Sacro, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó que el
dilema hoy se basa en que el mundo derrota al imperio norteamericano
o desaparece.
Chávez encabezó la ceremonia
oficial en conmemoración de la fecha en que El Libertador juró
ante su maestro Simón Rodríguez no dar descanso a su brazo ni
reposo al alma "hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen
por voluntad del poder español".
El 15 de agosto de 1805 el joven
Bolívar, de 22 años de edad, en compañía de su maestro y amigo,
hizo el juramento en la cima de una de las siete colinas de Roma,
Monte Sacro, donde se refugiaron los plebeyos, ante la opresión de
los patricios romanos.
En su tributo a Bolívar, cuya vida,
dijo, demostró que la resolución de ser libre se impone por encima
de todo, el primer mandatario venezolano aseguró que ese juramento
fue básicamente antiimperialista y patriótico.
Ante el Panteón Nacional, que guarda
los restos del Libertador, Chávez convocó a no dar "descanso
al brazo ni reposo al alma" hasta haber liberado plenamente al
pueblo de las amenazas que pesan sobre la nación por voluntad del
imperio norteamericano.
Precisó que no se trata de enfrentar
al pueblo norteamericano, al que atribuyó una tarea importantísima
en el objetivo de derrotar al que ha definido como el imperio más
poderoso y más hipócrita de la historia.
En su discurso ante el Panteón
Nacional, el Presidente venezolano reiteró asimismo acusaciones
contra Estados Unidos presentadas la víspera ante un tribunal de
conciencia del XVI Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes.
Chávez denunció al respecto lo que
calificó de 200 años de traición y de presiones del imperialismo
norteamericano.
En este contexto consideró necesario
el establecimiento de un nuevo orden de igualdad, derecho y justicia
y nuevas instituciones que favorezcan la integración social, la
participación popular y la integración entre los pueblos,
gobiernos y repúblicas.