WASHINGTON, 15 de agosto (PL).—
Revelaciones sobre las posiciones contra el medio ambiente del juez
John Roberts, nominado a la Corte Suprema de Justicia, provocan hoy
duras críticas de diversos sectores en Estados Unidos.
Según documentos desclasificados, el
magistrado ofreció en una ocasión a la Asociación Nacional de
Mineros (NMA, por sus siglas en inglés) consejos gratuitos sobre
cómo intervenir en los casos judiciales de otros.
Luego la NMA lo contrató para
argumentar contra una agrupación que intentaba impedir que unas
compañías de mineros de carbón cortaran las cimas de unas
montañas de West Virginia.
En 1990, Roberts persuadió al
Tribunal Supremo a que anulara un fallo de una corte inferior en una
demanda planteada por la Federación Nacional de la Flora y la Fauna
en contra de unas operaciones mineras en los estados de Wyoming y
Arizona.
Roberts "antepone los intereses
económicos a los de la salud pública, los de agencias ejecutivas a
los del Congreso, y los del secreto a los del derecho del público a
enterarse", aseguró Carl Pope, director ejecutivo del Sierra
Club, un grupo ecologista.
Para Pope, el magistrado acostumbra a
dar a los hechos un sesgo que beneficia a las personas influyentes.
La bancada demócrata en el Congreso
exige la desclasificación de documentos sobre el trabajo del
abogado, nominado por el presidente George W. Bush en sustitución
de la renunciante jueza Sandra Day O'Connor.
Ocho legisladores liberales
solicitaron en una carta al secretario de Justicia, Alberto
Gonzales, que revise la negativa de su departamento a divulgar los
casos manejados por Roberts entre 1989 y 1993.
En esos años, el abogado trabajó en
la oficina encargada de dirigir los litigios que involucran al
gobierno ante el Tribunal Supremo.
Desde que Bush anunció a Roberts
como su candidato al máximo órgano de justicia del país, comenzó
una batalla entre conservadores y liberales por su ratificación.
Los demócratas amenazan con retrasar
el inicio de las audiencias de confirmación si hay demora en
facilitar el acceso de los legisladores a la documentación.
También siete senadoras liberales,
creadoras en julio pasado de una página web sobre el proceso de
ratificación, esperan que Roberts responda a más de 15 mil
preguntas sobre una amplia gama de temas sociales.
La selección para el Tribunal
Supremo es muy delicada, pues sus miembros son vitalicios y sus
decisiones afectan la vida de todos los estadounidenses en diversos
temas como los derechos civiles y laborales, asuntos médicos y
religiosos.