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En la vía de Wena
Onda
Omar
Vázquez
En
una escena del filme El club de los poetas muertos, del
director Peter Weir, Robin Williams, su protagonista, menciona la
frase "buena onda" (aunque le pusieron una w para hacerla más
llamativa) y ello le dio pie al bajista Humberto Máximo Fernández —Licenciado
en Filología— quien estaba buscando un nombre para un grupo con
el que venía haciendo música desde noviembre de 1997. Eran seis
excelentes instrumentistas provenientes de un popular colectivo y
tras una etapa de transición que se extendió hasta marzo del 2002,
vino la inspiración.
Junto a Humberto (director, bajo, voz) y Roxney (voz líder, guitarra acústica), el grupo lo conforman Vorguy Izquierdo (piano, teclados, guitarras), Alaín Alfonso (batería y percusión) y Félix Finalé (guitarra líder).
Parece que su afán se
cumplió con creces. Han conseguido una personalidad alternativa del
pop rock, dentro de esa línea han respetado y enaltecido la
síncopa cubana que les corre por las venas, y han logrado
conectarse con el público juvenil.
El tema La buena onda
escaló a la lista de éxitos en España y desde entonces, dentro y
fuera de la Isla se han mantenido como un grupo popular.
¿Qué los llevó a esta
nueva etapa? "Seis integrantes nos quedamos fuera de Moneda Dura y
barajamos continuar como grupo", recuerda Humberto y subraya: "El
Instituto Cubano de la Música nos apoyó en el empeño, al igual
que los medios de difusión masiva. Con la entrada del nuevo
cantante, Roxney Domínguez, decidimos comenzar de cero con un
renovado, pero sólido proyecto; y gracias a la coordinación con la
Asociación Hermanos Saíz, en enero del 2003, grabamos nuestro
primer CD ¡Sabe' lo que te digo! (producido por el español
Seju Monzón, para la firma Latin Soul y licenciado para Cuba por
Bis Music de ARTEX), el cual incluía Ay, Juana y otros
números que pegaron".
¿Cómo valoran lo
logrado?
"Se
disfruta mucho más cuando se lucha por tener algo. En mi caso, hubo
dos retos: dejar atrás lo que hicimos en el otro grupo y romper la
barrera con el pop rock, mediante una imagen diferente, hasta llegar
a convocar a sesenta mil personas en la Tribuna Antimperialista
José Martí.
"Hemos
recorrido toda la Isla; y cuando pasaron los huracanes Charley e
Iván hicimos presentaciones para llevar alegría a los
damnificados, y lo más hermoso fue que una señora me abrazó
emocionada y me dijo: `Esto es lo más importante'. Lo más valioso
es esto y poder internacionalizar nuestra música, que es la de los
jóvenes cubanos."
¿Cuáles son sus
proyecciones inmediatas?
"Una
nueva gira por España, esperanzados y a la vez muy expectantes,
porque cualquier cosa puede suceder y si se repitiera el éxito que
tuvimos con La buena onda en la gira que hicimos en el verano
del 2004, sería lo máximo. Además, estamos empeñados en un
proyecto de fusión con otros grupos. Es una suerte trabajar con
Entre Voces, el coro de cámara dirigido por la maestra Digna
Guerra, o con Manolito Simonet y su Trabuco, porque mido mucho la
capacidad de los artistas al desdoblarse y enfrentar nuevos retos.
Tener una experiencia tan diversa con cuerdas, flautas y otros
instrumentos, es increíble. Asimismo, estamos montando un
repertorio a base del jazz afrocubano para así poder ampliar
nuestra visión de la música."
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