Un logro significativo de la Unión
de Investigación Producción de la Celulosa de la Caña de Azúcar
Cuba 9, del habanero municipio de Quivicán, es la obtención de la
celulosa microcristalina.
La producción de este compuesto
está en manos de unas pocas transnacionales, por lo que a Cuba le
resultaba difícil su adquisición a causa del bloqueo del gobierno
norteamericano, y constituye un ingrediente fundamental como
excipiente para la fabricación de tabletas medicinales.
Por su elevada pureza química posee
propiedades que la hacen insustituible hasta el momento con esa
finalidad para el método de compresión directa utilizado en la
producción de esos fármacos.
En la actualidad la comercializan
fundamentalmente firmas de Estados Unidos, Alemania y Japón a un
elevado precio, entre tres mil 500 y cinco mil dólares la tonelada,
y Cuba importaba un promedio superior a las 30 toneladas, lo cual se
incrementa con el desarrollo de la industria de medicamentos en la
Isla.
De ahí la importancia económica y
la utilidad de la tecnología de producción de celulosa
microcristalina creada por los investigadores de Cuba 9, a partir de
pulpa para disolver de bagazo y de madera.
Además de su empleo como aglutinante
de tabletas, la celulosa microcristalina producida en territorio
cubano ha dado excelentes resultados en el tratamiento de la
gastritis alcalina.
Esta experiencia se lleva a cabo por
los doctores Felipe Piñol Jiménez y Manuel Paniagua Estévez, del
Instituto de Gastroenterología, quienes merecieron el Premio Solvay
Pharma-AIGE, otorgado por un jurado internacional en el XXIV
Congreso Panamericano de la especialidad, efectuado en Belo
Horizonte, Brasil.
En las palabras de elogio durante la
premiación destacaron que "constituye un significativo aporte
al tratamiento de ese tipo de gastritis, como lo demuestran los
resultados clínicos". (AIN)