AICHI.— Cerca de 950 000 personas
han visitado hasta el momento el pabellón de Cuba en la Exposición
Mundial de Aichi, Japón, la cual mostrará, hasta fines de
septiembre, las experiencias de más de un centenar de países en la
preservación del medioambiente, bajo el sugerente título general
de "Sabiduría de la Naturaleza", como recordatorio sobre
la necesidad de usar todo el conocimiento humano, incluidas las
tecnologías de punta, para solucionar los actuales problemas
globales y asegurar desarrollos económicos y sociales sustentables.
EL
PABELLÓN CUBANO HA SIDO VISITADO POR CERCA DE 950 000 PERSONAS.
Ubicado en las cercanías de una de
las entradas principales de la Expo, el recinto cubano es un sitio
de ambiente acogedor, donde nunca falta la gustada música popular
bailable de la Mayor de las Antillas. Su diseño interior recrea los
rasgos típicos de la arquitectura colonial: los pisos imitan una
calle de adoquines y todas las fachadas, pintadas de azul y blanco,
disponen de balcones de donde cuelgan plantas ornamentales. Se ha
reproducido también la belleza de los patios con fuentes y la
imagen del Malecón de La Habana ocupa varias paredes.
Ese escenario permite explicar a los
guías el esmerado trabajo de conservación y restauración que
tiene lugar desde hace años en sitios como La Habana Vieja, cuyo
centro histórico fue declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de
la Humanidad, en el año 1983.
EL
PATIO INTERIOR, CON LA IMAGEN DEL MALECÓN HABANERO AL FONDO, ES UN
ÁREA QUE INVITA
A LA PERMANENCIA.
A la entrada del inmueble, de
aproximadamente 300 metros cuadrados, un breve anuncio da cuenta de
que nuestro país, con avanzada legislación medioambiental,
promueve las ecocomunidades y el cuidado de los patrimonios natural,
arquitectónico y cultural, en lo cual se distingue la creciente
industria del turismo. Varios videos, que son proyectados en una
pequeña sala en el centro del edificio, ofrecen información sobre
las tipicidades de la flora y fauna cubanas, y acerca de los avances
en educación, salud, deportes, biotecnología, industria
médico-farmacéutica y en distintas manifestaciones del arte.
Entre las opciones más populares del
pabellón se encuentran las clases de baile impartidas tres veces
por semana, asegura Patricia Savón, una de las guías. Según
explica, los visitantes también se interesan por obtener detalles
de la fauna cubana, las atracciones turísticas y por saber qué
tipo de producciones distinguen a la nación caribeña.
Aquí todo está listo para celebrar
este 26 de Julio el Día Nacional de Cuba en la Expo (cada una de
las naciones participantes tuvo derecho a escoger su día dentro de
los seis meses que durará el evento). El acto oficial se realizará
en el EXPO Hall, con la participación, entre otras personalidades,
de Raúl de la Nuez, ministro de Comercio Exterior, y de Orlando
Hernández Guillén, embajador de nuestro país en Japón, quienes
previamente recorrieron la muestra en compañía de Bertha
Delgado-Guanche, presidenta de la Cámara de Comercio de Cuba.
VISTA
GENERAL DEL PABELLÓN.
La jornada de festejos contará con
la presencia de excelentes exponentes de nuestra cultura nacional
como Pancho Amat y su Cabildo del Son y la Compañía de baile de
Narciso Medina.
Igualmente se disfrutará de la
actuación de los reconocidos artistas japoneses Mine Kawakami
(pianista), Antonio Koga (guitarrista) y Kazufumi Miyazawa
(cantante).
Además, serán premiados cuatro
niños ganadores en el concurso de dibujos Pintemos a Cuba, que
durante más de un mes recibió las obras elaboradas por los
menores, muchos de los cuales se inspiraron en lo visto dentro del
recinto de exposiciones.
Un océano de personas acude cada
día a la EXPO. Casi todos prefieren comenzar por el edificio Global
House, atraídos por la posibilidad de observar allí los restos de
un mamut (18 000 años de antigüedad) recientemente excavados de
terrenos congelados en Rusia. Ello, advierten los organizadores de
la muestra, debe hacer recordar el significado del calentamiento
global y sus potenciales efectos destructores.