BAGDAD, 25 de julio (PL).
— Dos ataques con coches-bomba en la capital
iraquí dejaron hoy un saldo de 16 muertos y una treintena de
heridos.
La primera explosión, temprano en la
mañana, ocurrió a pocos metros del céntrico hotel Al-Sahir, y
causó 13 muertos, incluido el conductor y varios guardias de
seguridad, y 18 heridos, informó el Ministerio de Defensa.
En ese hotel suelen hospedarse
empresarios estadounidenses vinculados a los contratos otorgados por
su gobierno para la reconstrucción de Iraq, devastado a
consecuencias de la invasión y posterior ocupación del país por
una coalición internacional liderada por Estados Unidos y Gran
Bretaña.
Tres horas más tarde, un segundo
vehículo cargado con explosivos se proyectó contra la sede del
comando de la policía judicial.
Según la versión ofrecida del
hecho, el retén de guardia, apercibido del peligro, disparó contra
el vehículo y detonó la carga, por lo que se evitaron mayores
daños. No obstante, murieron el conductor y dos agentes, los
heridos sumaron 10.
La víspera, la explosión de un
camión-bomba frente a una comisaría de policía en la zona
capitalina de Masthal, conocida como Nuevo Bagdad, causó 22
muertos, en su mayoría agentes y el chofer, que se inmoló, y 25
heridos.
Más de 20 ataques suicidas se han
producido en Iraq en los últimos días, con un saldo de más de 200
muertos.
La táctica de inmolarse para causar
bajas al enemigo tuvo su primera expresión en Iraq en agosto de
2003, a tres meses de la invasión estadounidense.
En aquella oportunidad, la explosión
de un coche-bomba frente a la mezquita del Imán Alí, en la ciudad
santa de Najaf (sur) provocó 83 muertos y 125 heridos.