NACIONES UNIDAS, 25 de julio (PL).
— Las fuerzas de la ONU en Haití se defendieron hoy de
acusaciones sobre haber causado víctimas civiles durante sus
acciones en Port-au-Prince, donde dijeron la situación se mantiene
tensa.
Una declaración de la Misión de
Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH) divulgada aquí
lamenta cualquier situación de este tipo y se compromete a
investigar si fue utilizada innecesariamente la fuerza.
Sin embargo, sobre las operaciones
del 6 de julio en el área de Bois Neuf de Cité Soleil, en la
capital haitiana, MINUSTAH explica que se trataba de detener a un
prominente líder de un grupo de delincuentes llamado Emmanuel
Wilmer.
Este individuo se cree estaba
vinculado con asesinatos, secuestros, violaciones y extorsiones,
entre otros delitos, además del crimen el 14 de abril de un soldado
filipino de la MINUSTAH, subraya el documento.
Wilmer resultó muerto junto a cuatro
de sus seguidores durante esa acción del 6 de julio, según esas
fuentes.
Las fuerzas de MINUSTAH toman todas
las medidas para reducir el riesgo de víctimas civiles en sus
operaciones, pero la naturaleza de esas misiones en áreas urbanas
densamente pobladas tiene siempre ese riesgo, apunta la
declaración.
Agregó que MINUSTAH recibió
informes sin confirmar por parte de la policía haitiana sobre el
asesinato de civiles a manos de miembros de las bandas de
delincuentes luego de las operaciones de las fuerzas de la ONU.
De esa forma, precisa, esos actos
atroces son atribuidos a MINUSTAH.
En cualquier circunstancia, la ONU
condena la muerte de civiles en los más fuertes términos, añade.