KABUL, 25 de julio (PL).
— La explosión de una bomba al paso de un
convoy militar, en la provincia de Kunar, en Afganistán, dejo seis
soldados estadounidenses heridos, indicaron hoy fuentes oficiales.
Luego de la explosión la caravana
fue tiroteada por los insurgentes, ataque al que los efectivos
respondieron con disparos de mortero y con la aviación.
De acuerdo con el reporte, se
desconoce sobre bajas entre los rebeldes.
Asimismo, un artefacto explosivo
estalló en esta ciudad cuando pasaba un vehículo de la ONU por un
punto de control lo que provocó heridas a dos policías y un civil.
El puesto militar se ubica en el
camino hacia un aeropuerto utilizado por la Fuerza Internacional de
Asistencia de Seguridad (ISAF), de la OTAN, y las fuerzas de
coalición, encabezadas por el Pentágono.
La policía detectó y desactivó
gran cantidad de explosivos cerca de la vivienda del ministro del
Interior, Ali Ahmad Jalali, en Kabul.
La intervención de Estados Unidos a
Afganistán se produjo en el 2001 bajo el pretexto de que se
escondía el saudita Osama Bin Laden, acusado de ser el cerebro de
los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.
A cuatro años de la invasión Bin
Laden sigue sin aparecer, mientras que la guerra y la intervención
extranjeras amenazan con extenderse por tiempo indefinido.
Para el pueblo afgano ha traído como
consecuencia la muerte de más de cinco mil personas.
Estados Unidos tiene amplios
intereses en el país centroasiático, ubicado en una zona
estratégica, que serviría de puente para la construcción de un
oleoducto desde Asia Central hasta el Océano Indico.
El Pentágono mantiene en la nación
afgana, una de las más pobres del mundo, unos 20 mil soldados, así
como otros seis mil de la ISAF.