El reverendo norteamericano Lucius
Walker envió un mensaje de amor y apoyo al pueblo de Cuba, y
ratificó su determinación de exigir las computadoras confiscadas
por el Gobierno de Estados Unidos.
Este sábado llegaron a La Habana 144
miembros de la XVI Caravana de la Amistad EE.UU.-Cuba, que en 14
rutas desde Canadá a Texas, reunieron 200 toneladas de ayuda
humanitaria para la nación antillana, en franco desafío al bloqueo
económico de la Casa Blanca contra la Isla.
El reverendo Tom Smith, de la
Fundación Interreligiosa de Pastores por la Paz, con sede en
Harlem, Nueva York, dijo que Walker y otros ocho caravanistas se
quedaron en el paso fronterizo de McAllen, Texas, para demandar la
devolución del lote de computadoras incautadas arbitrariamente.
Significó que sabían que este año
la Caravana sería objeto de mayor hostilidad, debido al enfermizo
odio anticubano de la Administración del presidente George W. Bush.
Destacó que al llegar a la frontera
fue el Departamento de Comercio de Estados Unidos, que dirige el
cubanoamericano Carlos Gutiérrez, y no la Oficina de Control de
Bienes Extranjeros (OFAC), el que impuso las mayores trabas y una
minuciosa inspección.
Briana Harris, Coordinadora Nacional
del proyecto solidario iniciado en 1992, calificó de inmoral e
injusta la guerra económica de la única superpotencia del planeta
contra la ínsula caribeña.
Informó que una familia del Estado
de California donó 50 mil dólares a la Caravana, en respuesta al
insultante ofrecimiento del gobierno de Bush de destinar similar
cantidad de dinero a la Isla como ayuda para paliar los devastadores
efectos del paso del huracán Dennis por Cuba.
Dijo que cinco de los siete ómnibus
donados en esta ocasión llevan el nombre de los luchadores
antiterroristas cubanos Gerardo
Hernández, René
González, Ramón
Labañino, Fernando
González y Antonio
Guerrero, injustamente encarcelados en EE.UU. por combatir
el terrorismo anticubano.
La solidaria carga llegará a La
Habana la semana próxima desde el puerto mexicano de Tampico, donde
también ocurren muestras de respaldo hacia la Revolución cubana.
Caridad Diego, jefa de la Oficina de
Atención a los Asuntos Religiosos del Partido; Sergio Corrieri,
presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, y
líderes de iglesias cristianas de la Isla, recibieron a los
caravanistas en el aeropuerto Internacional José Martí.
(AIN)