Policía londinense mató a un
inocente
Según un testigo, un policía
disparó cinco balas sobre este hombre a pesar de que estaba en el
suelo. Cuestionan instrucciones dadas a los agentes represivos para
evitar un nuevo ataque terrorista
LONDRES,
23 de julio.— La policía británica reconoció el sábado haber
matado por error a un hombre que, según ella, presentaba una
amenaza de atentado suicida, lo que aviva el debate sobre las nuevas
instrucciones dadas a las fuerzas de seguridad inglesas para
combatir a los suicidas.
La Metropolitan Police anunció en un
comunicado que el hombre muerto el viernes en Stockwell, el sur de
Londres, por policías en civil, "no estaba vinculado con los
atentados del jueves", destaca un despacho de AFP.
"Que alguien pierda la vida en
estas circunstancias es una tragedia que la Policía Metropolitana
lamenta", indica el comunicado de Scotland Yard.
La víspera, en una declaración
escrita, Scotland Yard había dicho que el abatido por la policía
en la mañana del viernes en una estación del metro de Londres
salía de una casa vigilada después de los atentados del jueves.
No obstante, poco más tarde, otro
despacho de AFP refería que el hombre muerto a balazos en el metro
de Londres el viernes por la policía británica era brasileño,
dijo este sábado la televisión de la BBC citando fuentes que
pidieron permanecer anónimas
Según un testigo, un policía
disparó cinco balas sobre este hombre a pesar de que estaba en el
suelo.
Esta operación con desenlace
trágico ilustra las nuevas instrucciones dadas a los policías
armados de la Metropolitan Police para hacer frente a la amenaza de
un suicida después de los atentados del 7 de julio, según fuentes
policiales citadas por el diario económico Financial Times.
De los 31 000 policías de este
cuerpo, 2 060 están armados. Entre ellos, 350 hombres de las
unidades especiales SO19 tienen la orden de disparar a la cabeza, y
no al cuerpo, contra toda persona sospechosa de transportar un
dispositivo explosivo.
El objetivo de estos hombres, que
están equipados de una pistola Glock o de una metralleta MP5, es
tirar a matar, para prevenir así la explosión de un artefacto.
En Gran Bretaña, donde la mayoría
de los policías no disponen de armas de fuego y donde la imagen de
la policía londinense, la célebre "bobby", bonachona
pero intransigente, sigue viva, varios diarios no dudaron en
deplorar el comportamiento de los policías armados.
La Asociación de Musulmanes de Gran
Bretaña (MAB) se indignó por el anuncio de Scotland Yard. "Es
horroroso, la gente tendrá miedo de andar ahora por la calle",
declaró Azzam Tamimi, portavoz de la asociación, a la BBC.
"No llego a entender cómo
alguien reducido en el suelo puede representar un peligro",
agregó.
La Asociación de Comisarios de
Policía (ASPO), la instancia consultiva de la policía británica,
confirmó que "un grupo especial de estudios desarrolló
tácticas de operaciones para responder a la amenaza" de los
suicidas.
Entretanto, mientras que la policía
reconoció haber "matado por error", se aseguró que la
investigación sobre los atentados fallidos del pasado jueves en
Londres avanzaba este sábado a gran velocidad, con el arresto de un
segundo sospechoso en Stockwell (sur de Londres).