WASHINGTON, 16 de julio (PL).
— El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó hoy al
Congreso a aprobar el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y
República Dominicana (CAFTA) y la reforma al Seguro Social, planes
empantanados en el Capitolio.
En su tradicional mensaje sabatino,
el mandatario consideró que el CAFTA será beneficioso para el
país, un criterio no compartido por la oposición y organizaciones
sociales.
La Cámara de Representantes debe
seguir el rumbo marcado por el Senado con la aprobación del
tratado, comentó.
Numerosos congresistas de la Cámara
baja se oponen al actual plan, incluso en las filas republicanas,
que critican las condiciones laborales del mismo.
Además, sectores agrícolas e
industriales norteamericanos temen la competencia de la mano de obra
barata de los potenciales socios en el pacto, y los sindicatos temen
la exportación de puestos de trabajo.
Para la jefa de la bancada opositora
en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la Administración no
tiene los votos necesarios para sancionar el CAFTA en ese órgano.
El tratado fue firmado el pasado año
por Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y
República Dominicana y Estados Unidos.
El gobernante también pidió al
legislativo impulsar la privatización parcial de la Seguridad
Social, una idea rechazada por los liberales.
Según las últimas encuestas, la
mayoría de los norteamericanos se oponen a esa reforma.
La propuesta prevé que los
trabajadores menores de 55 años inviertan de forma voluntaria hasta
la tercera parte del dinero que se destina al impuesto sobre nómina
del Seguro Social, de donde proviene el pago de los beneficios
actuales a los jubilados del país.
Los demócratas consideran muy
riesgosa esa iniciativa y afirman que despojaría a las finanzas
públicas de varios miles de millones de dólares en los próximos
años.