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¿Qué le ha pasado a Guerra?
En los Juegos Olímpicos no le ha ido bien, pero los chinos le tienen pánico y ahora pudiera llegar a su punto más alto
RAFAEL PÉREZ VALDÉS
En el deporte los
errores pasados ya no tienen arreglo. ¡Si existiera la máquina del
tiempo...! Y el clavadista cubano José A. Guerra tendrá ahora la
oportunidad de llegar al punto más empinado de su carrera, durante
los Campeonatos Mundiales de Natación, que se disputarán desde el
domingo en Montreal.
Alrededor
del santiaguero, no lo dude, parecen centrarse las mejores
posibilidades cubanas, por lo que todos estaremos pendientes de lo
que pueda hacer desde la plataforma el sábado 23 (lid individual) y
el domingo 24 (sincronizada).
El tema es tan
interesante que provocó nos acercáramos a Rolando Ruiz Pedreguera,
ex clavadista y comisionado nacional.
—Guerra es el mejor
clavadista cubano de toda la historia, pero sus críticos le
señalan que a veces ha fallado.
No se trata de un
problema, como se puede especular, de que se ponga nervioso. Erick
Fornaris, Jorge Betancourt y él saben competir con mucha seguridad,
sin errores técnicos: cuando más cerrada está la porfía más se
crecen.
El problema de Guerra es
que psicológicamente se sugestiona con muchas cosas: si tiene
alguna dificultad le da demasiada importancia. En los Juegos
Olímpicos de Sydney'00 fue pagar la novatada. En Atenas'04 que si
estaría allá muchos días. Hasta cambió el orden de los clavados
y sustituyó uno.
—¿Y cómo ha sido en
los últimos tiempos?
Este año ha tenido
destellos. En España le costó el oro. Que si la cúpula, la luz...
son problemas de la preparación psicológica que hay que
fortalecerla. Pero compite con mucho valor.
—Los últimos
resultados, incluida la victoria en la Superfinal del Gran Premio,
deben haberlo animado.
El día de la preliminar
estaba ansioso. Ya Betancourt había ganado el bronce, lo más
sorprendente ahí; después Erick y él ganaron la de plata.
Imagínense. Lo hablé con el entrenador Lino Socorro: veíamos a
Guerra presionado por su alta responsabilidad.
Le dimos tratamiento Y
por la tarde ya decía que el macho era él. Como el béisbol, que
no puede perder. Cuando le dimos el nivel de responsabilidad,
reaccionó fuertemente en que debía ganar.
En realidad él solo ha
fallado en los Juegos Olímpicos: en la Copa del Mundo de Sevilla'02
ganó plata en el sincronizado de plataforma, junto a Fornaris, así
como bronce individual, y en el Mundial de Fukuoka'01 terminó
cuarto.
Este año ha realizado
puntuaciones muy elevadas: 515 en la Superfinal, y Lino no quedó
conforme; 513, en Alemania; 515, en Canadá, y 515 en la
eliminatoria de Italia.
No puede olvidarse que
los chinos le tienen pánico: saben que cuando clava bien es el
único que puede ganarles.
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