|
Graduados en el país más de 140 000 alumnos de la enseñanza primaria
Iraida
Calzadilla Rodríguez
El sol picó duro ayer
en la mañana en la Tribuna Antimperialista José Martí. Pero más
de 860 estudiantes procedentes de las escuelas de Referencia de la
capital estaban gozosos en espera de su título de graduados de la
enseñanza primaria y, junto a él, del libro La Edad de Oro.
Ellos representaban a los más de 140 000 que en todo el país
vencen ahora esa etapa escolar en la que fueron protagonistas, desde
hace cuatro cursos, de las transformaciones escolares.
Alumnos, maestros y padres en un
acto de graduación que reafirmó la
calidad de nuestro sistema educacional
y su constante perfeccionamiento.
Camila Vargas, de la
escuela Nicolás Estévanez, estaba allí, contenta, porque ese
periodo de su vida le deja recuerdos gratos: recibió distinciones,
fue alumna vanguardia, y tuvo maestros que la prepararon para entrar
a una adolescencia plena y feliz. Entre los muchos docentes, Rosa
Rúas del Cabo, de la Eduardo Saborit, comentaba que ha sido un
ciclo fuerte, de intenso trabajo, pero con resultados satisfactorios
en una labor que logró vencer contenidos y objetivos del proceso
docente-educativo.
En el acto recibieron el
reconocimiento de graduados integrales 16 pioneros, y en nombre de
ellos intervino María Carla Olivera. Habló de tristezas porque
dejan aulas queridas, y de alegrías por enfrentar nuevos caminos;
también de amor a la Patria en estos años en que fueron formados
al calor de las transformaciones escolares en escuelas cual fraguas
de espíritus, como las llamó el Apóstol.
Arturo Guedes, director
de la escuela Calixto Sánchez, y Norbelis Brito, presidenta
provincial de la Organización de Pioneros José Martí, hicieron
referencia al nuevo modelo de escuela cubana que se forja hoy, y al
protagonismo de la capital en ese empeño. Recordaron que cuando
esos niños iniciaban el primer grado, comenzó la Batalla de Ideas;
que los estudiantes contaron con jóvenes maestros que asimilaron
con voluntad revolucionaria los cambios en la enseñanza; y el papel
asumido por los planteles en función de microuniversidades, y el
destacado desempeño de tutores y profesores adjuntos.
También reafirmaron que
estar en la Tribuna Antimperialista es encontrarse en la primera
línea de combate, frente a las narices del enemigo, y ratificar que
no tememos a nada ni a nadie. Estos son pioneros, manifestaron, que
han respondido ante cualquier llamado de la Patria, desde la
asistencia a un acto, hasta con su actitud en la comunidad.
Este es un año de
consolidación de los conceptos de la organización escolar,
manifestó Laura Basaco, directora nacional de la Enseñanza
Primaria. Y puso ejemplos, entre ellos, el uso adecuado de la
Computación y la elevación de la eficiencia y la asistencia a
clases de maestros y alumnos. Sin embargo, aún quedan
insatisfacciones, pues no se ha logrado la excelencia educativa,
traducida en la atención personalizada a cada niño.
La mañana soleada fue
hermosa. No cabe duda de que se trabaja por continuar incrementando
la calidad del aprendizaje, con la certeza de que tenemos el mejor
sistema educacional del mundo. |