SAN SALVADOR, 6 de julio (PL).—
El promedio de homicidios ascendió en El Salvador a 11 cada día,
para un total de 330 en el mes de junio, según confirmó hoy la
Policía Nacional Civil (PNC).
Las estadísticas sostienen que en
mayo del presente año se cometieron 284 asesinatos, nueve
diariamente, lo cual evidencia un incremento de 16,4 por ciento.
Las muertes acumuladas entre enero y
junio últimos son mil 665, para un alza del 32,6 por ciento en
comparación con el mismo período del año pasado, cuando se
registraron mil 255, informó la PNC.
El ministro de Gobernación, René
Figueroa, justificó los altos índices de criminalidad con "el
desencadenamiento de la lucha entre pandillas por el liderazgo y por
el control del tráfico de drogas".
Sin embargo, organismos humanitarios
internacionales aseguran que esa situación es consecuencia de la
falta de políticas alternativas para paliar la pobreza que azota a
casi el 70 por ciento de la población.
También sostienen que los jóvenes
salvadoreños carecen de opciones de estudio y trabajo, ni cuentan
con el apoyo social del gobierno, enfrascado en un programa
neoliberal de privatización de servicios elementales de salubridad,
educación y salud.
Esa situación es aprovechada por
personas inescrupulosas que utilizan a los menores de edad en el
tráfico ilegal de alucinógenos a cambio de dinero.
El Salvador es catalogado por el
Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
como uno de los países más peligrosos de Latinoamérica.
La nación centroamericana tiene una
tasa de homicidios de más de 50 por cada 100 mil habitantes, el
doble de la nómina latinoamericana de asesinatos.