GUATEMALA, 6 de julio (PL).—
La Cancillería de Guatemala reveló un informe en el cual se
denuncia que 121 ciudadanos de este país viven en condiciones de
esclavitud en fincas cafetaleras de Chiapas, en el sureste de
México, se conoció hoy.
Los abusos contra esos campesinos,
que migraron a la vecina nación para trabajar temporalmente en dos
fincas cafetaleras de Tapachula (Chiapas), se conocieron a partir de
las denuncias de tres personas que lograron escapar de sus
contratistas.
Un informe oficial da cuenta de que
luego de "escapar" de la finca Nueva Esperanza, Máximo
Dionisio Pérez y Ramón Molina presentaron una queja ante el Centro
de Derechos Humanos Fray Matías de Córdoba (con sede en
Tapachula).
En su alegato, formalizado el pasado
15 de marzo, los afectados dijeron que ellos y otros 92 campesinos
"estaban siendo retenidos contra su voluntad, se les estaba
obligando a trabajar y no se les quería pagar".
Con anterioridad, revela el
mencionado reporte, el labriego Florencio Pérez hizo una denuncia
similar en la Casa del Migrante, situada en el noroccidental
departamento de San Marcos, luego de fugarse de la finca chiapaneca
Gadow.
El jefe de la Dirección de
Migraciones de la Cancillería guatemalteca, Antonio Escobedo,
indicó que apenas transcurrieron cuatro días entre la primera
queja y el rescate de 121 nacionales por parte de grupos de derechos
humanos y autoridades mexicanas.
Sin embargo, reconoció que su
ministerio tiene datos consulares y reportes de oficinas de derechos
humanos sobre esas prácticas, por lo que se solicitó un informe al
Gobierno mexicano, que "hasta el momento no lo ha
enviado", acotó.
"Ya hubo otros casos
similares", indicó Mauro Verzelleti, secretario de la Pastoral
de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Guatemalteca y
coordinador de la Casa del Migrante.
Tal visión la confirmó la
vicecanciller Marta Altolaguirre, al citar datos oficiales, según
los cuales, unas 50 mil personas, en su mayoría de los
departamentos de San Marcos y Quetzaltenango, viajan cada año a
México para trabajar en labores agrícolas.
Altolaguirre señaló que esos casos
no ocurren siempre, aunque hay otros que son más frecuentes.
"Durante el año hay una serie de llamados a nuestros
consulados de personas que denuncian que no se les está respetando
sus derechos laborales", dijo.
En octubre de 2004, autoridades
guatemaltecas solicitaron a sus similares mexicanas que se
permitiera a un grupo de funcionarios de este país visitar las
fincas de Chiapas para constatar las condiciones en que laboran los
chapines.
El canciller guatemalteco, Jorge
Briz, indicó que hasta ahora no se ha concretado ese propósito
debido al silencio de México.
Por su lado, Escobedo afirmó que en
abril pasado (una semana después de los dos incidentes) se pidió
también reactivar una comisión creada exclusivamente para tratar
el tema de los trabajadores emigrantes, pero ésta no se reúne
desde hace dos años.