BRUSELAS, 6 de julio (PL).—
Las tres principales instituciones europeas, el Parlamento, la
Comisión y el Consejo de Ministros, aprobaron hoy una resolución
contra el hambre en el mundo.
Dirigida a los gobernantes de los
siete países más industrializados y Rusia, que se reúnen desde
hoy hasta el viernes en Gleneagles, Escocia, el texto pide que se
aumente la asistencia oficial al desarrollo para el 2015.
Ese crecimiento sería del 0,7 por
ciento del Producto Interno Bruto (PIB), la meta propuesta por
Naciones Unidas en su Decenio para la Ayuda al Desarrollo, en los
años 70 y 80 del siglo XX.
La resolución destaca que la pobreza
afecta a mil millones de personas en el mundo, en África
subsahariana en particular, y llama a los estados miembros de la UE
a hacer aportes efectivos en la lucha contra el SIDA, que está
acabando con la población africana.
Tras un debate conjunto sobre la
pobreza en el mundo, las tres instituciones pidieron la condonación
del 100 por ciento de la deuda exterior de los países más pobres,
de los cuales 14 son africanos.
También que se modifiquen las normas
que rigen el comercio internacional y se convierta el importe de la
deuda bilateral por inversiones para el desarrollo.
Al intervenir en el debate en nombre
de su país, que ostenta este semestre la presidencia rotativa de la
Unión, el ministro de Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw,
llamó la atención sobre el empeoramiento de la situación
económica en África.
El continente es hoy más pobre que
hace 10 años, admitió, y a su ritmo actual de crecimiento no va a
salir ni en 100 años de la crisis, ni evitar las muertes prematuras
ni a mejorar la educación.
En su turno, el presidente de la
Eurocámara, Josep Borrell, recordó que la lucha contra la pobreza
es el objetivo de la política de desarrollo de la Unión Europea.
Por una estrategia europea común que
respalde la nueva situación política y económica de África y
combata el subdesarrollo se pronunció el eurocomisario de Ayuda al
Desarrollo, Louis Michel.