Mujeres de alto vuelo

Lilian Bauta Ramírez, la única directora de un aeropuerto cubano narra a Granma sus experiencias

Lourdes Pérez Navarro

Foto: ALDO MEDEROSDe las 22 instalaciones aeroportuarias que posee Cuba, una es dirigida por una mujer. Para ella este ha sido —y es— un reto que va dando sus frutos: en lo que va de año el aeropuerto internacional Vitalio Acuña, ubicado en Cayo Largo del Sur, muestra los mejores resultados de su historia.

A pesar de que esta responsabilidad le roba mucho tiempo a su vida hogareña junto a su hijo adolescente, Lilian Bauta Ramírez, directora general de esta instalación perteneciente a ECASA (Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios), se siente orgullosa de su trabajo y del colectivo que le rodea.

Sabe que esta entidad es el centro de llegada y partida de cada vez mayor número de personas que visitan este hermoso polo turístico, al que, por su posición geográfica, solo se accede por mar o por aire. Por ello exige se brinde un óptimo servicio al viajero.

Mi formación en la aviación comenzó en 1996, cuando empecé a trabajar en el aeropuerto de Gerona como representante de salones VIP, en los que durante cuatro años me dediqué a la atención personalizada del cliente, cuenta Lilian. Luego pasé un curso integral gerencial durante un año donde me prepararon como reserva de cuadro de la entidad; aprendí todo lo relacionado con la aviación y las técnicas de dirección. Este curso y después la práctica me sirvieron de mucho, pues nunca antes había dirigido, asegura. Es una experiencia muy bonita, enriquecedora; al dirigir se adquiere mucha madurez y responsabilidad.

Al principio hubo que saltar obstáculos, rememora luego de dos años y cuatro meses fungiendo como directora. Este aeropuerto nunca había sido dirigido por una mujer. Cuando empecé, de los 83 trabajadores del centro solo 10 eran féminas (hoy la cifra la hemos superado), y hasta hubo reacciones de rechazo. Pero con el tiempo fueron apreciando mis capacidades de dirección y valorando mi trabajo; tanto se han acostumbrado a tener una dirigente femenina que comentan que si algún día me sustituyen quisieran fuera por otra mujer.

Lilian Bauta es una de las 86 mujeres (16% de la fuerza laboral femenina) que actualmente ocupan cargos de dirección en el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC). Algunas de ellas se reunieron hace unos días en la sede de esta institución para celebrar el III Evento de Mujeres Directivas de este organismo.

Desde el 2001 en que se celebró el primer encuentro esta cifra ha ido en aumento. A partir de ese año, comenzaron a impartirse cursos de Mujeres Directivas en el Centro de Capacitación Aeronáutico, donde se ha preparado como reserva a 276 compañeras. Anualmente se realiza un Diplomado Gerencial Integral de la Aviación en el que el 40% de los participantes son féminas y se trabaja en la captación de jóvenes universitarios de diferentes disciplinas (de los 53, 30 son muchachas).

Además, existen tres mujeres pilotos en el Sistema de la Aviación Civil, una en Aerocaribbean y dos en la Empresa Nacional de Servicios Aeronáuticos; otras dos se graduaron recientemente y están incrementando horas de vuelo en Camagüey, y cinco concluyeron la preparación teórica en el Instituto Técnico Militar e inician los vuelos prácticos en la Escuela de Aviación de esa provincia.

La máxima dirección del IACC, ha potenciado el papel de las mujeres en la institución y continúa trabajando por su incremento para favorecer el valioso potencial femenino con que cuenta el organismo.

 

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