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Tesoro casi desconocido
Los humedales de Nipe
Alexis
Rojas Aguilera
HOLGUÍN.— Los
humedales holguineros no son tan conocidos en el país, pero no por
ello menos importantes. En especial tienen atractivos para la
ciencia medioambiental el que cubre casi el 50% del área costera de
la Bahía de Nipe y, dentro de él, el segmento que ocupa el delta
del río Mayarí.
El ingeniero Carlos Miguel Peña define los humedales como ecosistemas donde existe agua con niveles fluctuantes y un tipo de suelo, flora y fauna distintos a los de ambientes terrestres.
El ingeniero Carlos
Miguel Peña Rodríguez define los humedales como ecosistemas donde
existe agua con niveles fluctuantes y un tipo de suelo, flora y
fauna distintos a los de ambientes terrestres.
Por su morfología e
importancia, la de Nipe es la bahía de bolsa más grande del Caribe
y una de las mayores del mundo, con superficie acuática de
aproximadamente 220 kilómetros cuadrados, casi al centro de la
región Norte oriental de Cuba.
El que la mitad de su
litoral esté cubierta por bosques de mangles y que en esa zona
drenen corrientes de agua dulce, le confieren condiciones muy
particulares, sobre todo al delta del río Mayarí, el cual ocupa
una superficie total de 3 336 hectáreas, y dentro de ellas un
sistema de lagunas salobres.
Los humedales son
considerados, añadió Peña, parte de los ecosistemas más
productivos del mundo, no solo son de importancia para la
biodiversidad y las funciones que desarrollan, sino también porque
proveen de productos esenciales a las comunidades humanas.
En el delta del Mayarí
se realizan abundantes capturas de especies de escama destinadas a
la alimentación, a las que se suman jaibas, almejas, entre otros,
como el cultivo del ostión. Cuentan con una planta para el
procesamiento de ostiones en el central Guatemala.
Justamente en la región
colindante y dentro de la propia área del delta del río Mayarí,
se asientan importantes industrias como la Central Termoeléctrica
(CTE) Lidio Ramón Pérez, la Base de Combustibles de Felton, la
niquelífera Comandante René Ramos Latour y los puertos de Felton y
Nicaro.
Al tener en cuenta tales
características, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente (CITMA) desarrolla un proyecto de investigación para
evaluar las potencialidades y el estado de conservación de los
ecosistemas de la bahía de Nipe.
Ello ha permitido
registrar, hasta el momento, especies de relieve para la diversidad
biológica de la región y del país, como el Manatí (Trichechus
manatus).
También facilitó
profundizar en el conocimiento de uno de los grupos zoológicos de
mayor importancia en el funcionamiento de los ecosistemas, las aves,
que encuentran aquí el mejor estado de conservación y la mayor
diversidad de hábitat para las especies de costumbres acuáticas.
De las 160 especies de
aves conocidas en la región hasta la fecha, precisó Peña, 70
dependen fundamentalmente de los humedales, lo que representa que
más del 60% de las aves habitan en esos sitios del archipiélago
cubano.
Es importante, añadió,
la presencia de nueve especies endémicas.
Del total, 81 son
poblaciones migratorias, incluidas cinco consideradas por Birdlife
International como globalmente amenazadas, y siete aparecen en
diferentes categorías de amenaza, de acuerdo con los criterios de
la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), 23
se consideran raras o no comunes.
Estos resultados, en
comparación con otras localidades estudiadas, confirman que el
delta del Mayarí es el humedal más significativo del litoral de la
provincia de Holguín; su preservación, una necesidad del presente
y más del futuro.
Peña, investigador y
amante del medio natural, sostiene que "no es posible conservar los
recursos naturales como intocables o inalterables en todo el
territorio nacional, porque los habitantes del país necesitan, por
determinadas razones, intervenir sobre ellos para buscar el
mejoramiento agrícola, social, industrial, sanitario y de calidad
de vida en general. Pero esas urgencias son perfectamente
conciliables con la protección del entorno, la fuente de la vida.
De hecho, reiteró, en
virtud de la voluntad política medioambiental expresada por Cuba en
adecuadas leyes, "estoy seguro de que más temprano que tarde se
encontrará el equilibrio indispensable para hacer coexistir tan
vital empeño de suministro de agua con la conservación del humedal
del delta del Mayarí". |