KUALA LUMPUR, 4 de julio (PL).—
El agente causal de la gripe aviar prosigue tan inestable,
impredecible y capaz como al principio, indicó hoy aquí Shigeru
Omi, director de la región del Pacífico occidental de la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
El agresivo virus H5N1 es causa de
enfermedad y muerte de pacientes, mientras que paralelamente mata a
un gran número de animales, indicó Omi al intervenir en una
conferencia internacional de expertos de Naciones Unidas que sesiona
en esta ciudad.
La lucha contra esta enfermedad se
encuentra en un punto decisivo: o revertimos la tendencia o
perderemos el control, señaló el científico.
Sin embargo, hasta el momento, el
virus no ha mutado de forma que pueda infectar de persona a persona,
como ocurre en todas las infecciones gripales y que sería el primer
paso que se teme para que tuviera capacidad de provocar una gran
epidemia.
Los primeros casos de la patología
fueron registrados en diciembre del 2003 con la muerte súbita de
numerosas aves en Sudcorea.
A pesar de que se puso en alerta todo
el sector agrícola de la zona, no se pudo evitar que en los meses
siguientes otros países de la región fueran afectados por brotes.
La gripe aviar es una patología
infecciosa de las aves, causada por cepas A del virus de la gripe.
Aunque fue identificada por primera vez en Italia hace más de cien
años, se da en todo el mundo.
La infección causa un amplio
espectro de síntomas, desde una variante leve hasta un cuadro
altamente contagioso y rápidamente mortal que da lugar a graves
epidemias.
Las aves acuáticas migratorias, los
patos salvajes en particular, constituyen el reservorio natural del
agente patógeno de la gripe aviar pero las domésticas, sobre todo
pollos y pavos, son muy vulnerables.
Los virus de la gripe aviar no suelen
infectar a otros animales. El primer caso de que se tiene noticia de
infección del hombre por virus de la gripe aviar se produjo en Hong
Kong en 1997, cuando la cepa H5N1 causó una enfermedad respiratoria
grave a 18 personas, seis de las cuales fallecieron.