CASTRIES, 4 de julio (PL).—
La crisis haitiana acapara hoy el centro de la XXVI Cumbre del
CARICOM, agrupación que desconoce al gobierno interino de ese
país, establecido tras el golpe de estado contra el presidente Jean
Bertrand Aristide.
Los líderes de la Comunidad del
Caribe (CARICOM), reunidos aquí desde la víspera, coinciden en la
necesidad de ayudar a los haitianos a superar la inestabilidad
reinante, mientras insisten en demandar una investigación sobre las
circunstancias de aquella asonada.
La situación de Haití está
permanentemente en la agenda del CARICOM, recordó su secretario
general, el jamaicano Edwin Carrigton, y es abordado a profundidad
en la Cumbre de Santa Lucía.
Puerto Príncipe ha sido
temporalmente separado del grupo, el cual no reconoce a su actual
gobierno interino, instalado tras la salida del poder y del país de
Aristide en febrero del pasado año, puntualizó.
Las 15 naciones mostraron su
preocupación por el auge de la violencia y el deterioro de la
seguridad nacional en Haití y exigieron el cumplimiento de las
promesas financieras de la comunidad internacional para paliar el
conflicto económico, social y político.
Por otro lado, en su primera sesión,
esta Cumbre promovió la incorporación de todos los estados de la
Comunidad al proyecto de Mercado Común.
Los debates se centraron en las
preocupaciones de los mandatarios sobre las diferencias existentes
en las economías de algunos de los integrantes de la asociación.
Convencidos de la importancia de
contar con un mercado común, los delegados presentaron iniciativas
para evitar que el plan de libre comercio afecte a los territorios
más pequeños.
El Mercado Único y Economía
Caribeña, previsto para comenzar a funcionar en enero del 2006,
contempla el libre flujo de profesionales, capital y servicios por
toda el área, aunque hasta ahora 13 de los 15 miembros se
comprometieron a incorporarse.
Al respecto, el primer ministro de
Barbados, Owen Arthur, aseveró que se debe hacer todo lo posible
por poner a los menos aventajados a la par de quienes respiran
mejores economías.
La cita que se extenderá hasta el
miércoles incluye otros temas relacionados con el incremento de la
criminalidad en el área, y especialmente en Jamaica, considerado el
país más violento del Caribe.
El encuentro también será un marco
propicio para reiterar el rechazo de CARICOM a la propuesta de la
Unión Europea de reformar las vías de adquisición del azúcar
producido por el grupo África-Caribe-Pacífico.
CARICOM es un mercado de unos 14
millones de habitantes y está integrado por Antigua y Barbuda,
Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Jamaica, Montserrat,
Santa Lucia, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas,
Surinam y Trinidad y Tobago.
La participación de Haití permanece
congelada, en tanto Anguila, Islas Vírgenes Británicas, Turcas y
Caicos, Islas Caimán y Bermudas son miembros asociados.