BUENOS AIRES, 4 de julio (PL).—
Los cinco mil trabajadores de los yacimientos y plantas
fraccionadoras de gas de toda Argentina ratificaron hoy la huelga
general que por tiempo indefinido iniciaron el viernes último en
demanda de mejoras salariales.
En declaraciones a periodistas, el
secretario general de la Federación Argentina Sindical del
Petróleo y Gas Privados (FASPYGP), Alberto Roberti, admitió este
lunes la posibilidad de que comience a escasear el gas a raíz de la
protesta.
"Es probable que falte gas en el
país y, de ser así, será en todos los niveles: estaciones de
servicio, redes, domicilios, empresas y obviamente en
garrafas", anticipó.
En un comunicado difundido el viernes
último, la FASPYGP deslindó responsabilidades frente a un virtual
desabastecimiento del combustible.
El gremio acusó a las empresas de
negarse a otorgar incrementos de sueldos, a pesar de los reclamos
planteados por los obreros desde principios del corriente año.
Roberti calificó de acto de
provocación la actitud de los consorcios del sector de
hidrocarburos de hacer caso omiso a las demandas del sindicalismo.
Denunció que las compañías
involucradas están en condiciones de otorgar los incrementos de
haberes a los trabajadores, porque son las que más se beneficiaron
tras la devaluación del peso argentino a partir de 2002.
Manifestó que "el accionar de
las corporaciones representa una clara presión de las
multinacionales y, a ese juego, también se prestan las firmas de
capital nacional".
El dirigente responsabilizó a la
compañía francesa Total Gas, a la española Repsol-YPF y a la
anglo-holandesa Shell de encabezar la negativa a mejorar las
mensualidades.
La Federación solicitó llevar los
salarios mínimos de sus cinco mil operarios de 550 pesos (192
dólares) a 850, unos 296 dólares al cambio actual.
Esta actividad es la que más se ha
beneficiado luego de la devaluación y las empresas deberían estar
a la altura de las circunstancias y presentar una propuesta,
insistió Roberti.
Sostuvo que el paro de actividades es
la única herramienta que tienen los obreros para enviar un reclamo
a los industriales y a la sociedad, aunque el cese de labores pueda
provocar problemas en la provisión de gas en todo el país
sudamericano.
Según el líder de la FASPYGP, si
todavía hay gas en las casas es porque "se está utilizando el
que queda en las líneas", y advirtió que las transnacionales
pueden evitar la falta de suministro con las reservas de
exportación.
"El servicio está absolutamente
interrumpido. Lo que hay hasta ahora es el producto que va quedando
en las líneas", enfatizó.