El presupuesto destinado a Cuba para el 2005 por la
Agencia Asturiana para la Cooperación al Desarrollo es el mayor que
se haya asignado a la Isla en esta esfera por el gobierno de esa
comunidad autónoma del norte español.
El director de esa entidad, Rafael A. Palacios
García, retornó este domingo a España desde La Habana tras
cumplir una gira institucional de 15 días que lo llevó a
Guatemala, Honduras, México (Chiapas) y Cuba, para dar seguimiento
a los proyectos en esta zona donde el Principado ha destinado más
de millón y medio de dólares para este año.
En el caso cubano, el más relevante en cuanto a la
ayuda, los planes alcanzan los más de 600 000 euros (unos 750 000
dólares) a través de ONGs y la cooperación directa con el
gobierno. La visita del funcionario asturiano contempló también el
diseño de la cooperación y la solidaridad internacional para el
2006.
"Contamos con muchos compatriotas y
descendientes de ellos en esta región con la cual tenemos una deuda
histórica porque en momentos en que Asturias atravesó graves
problemas económicos, que obligó a miles a emigrar buscando un
futuro y qué comer, durante una etapa política durísima con la
dictadura, los pueblos de América sin pedir nada a cambio los
recibieron como hermanos", expresó García poco después de
entrevistarse con el vicepresidente del Consejo de Ministros de
Cuba, José Ramón Fernández.
Tras este intercambio en la Isla, quedaron
consolidados proyectos en los ámbitos de la salud, la atención a
adultos mayores, en viviendas, en la calidad del agua y para
contrarrestar la sequía, así como en educación.
En la agenda estuvo también el seguimiento al
remozamiento de planes emblemáticos como en el centro hospitalario
Salvador Allende y el asilo de ancianos Hogar Santovenia. A
propósito, también se apoyará la rehabilitación del Convento de
Belén y otros vetustos recintos en la Habana Vieja en coordinación
con el programa que lleva a cabo la Oficina del Historiador de la
Ciudad.
García calificó de "una relación muy fluida
y excelente" la existente entre los gobiernos de Asturias y
Cuba que permite tratar "con total sinceridad y lealtad los
problemas que vayan surgiendo" y mostró sus simpatías por el
proyecto de la Alternativa Bolivariana para las Américas entre Cuba
y Venezuela lo que calificó de "ejemplo en las relaciones
entre los pueblos".