En el año del Centenario

Retorno a la cumbre

ALFONSO NACIANCENO

Para los amantes del voli no existe coincidencia más feliz que la del retorno a la cumbre de la selección nacional masculina en el Año del Centenario de este deporte en nuestro país. Alegría complementada por la también brillante actuación de las mujeres, al terminar la Copa Panamericana invictas sin perder un set y ahora con gran paso en el Grand Prix.

Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIARaidel Poey, líder anotador, con 217 puntos.

De las muchachas habla su histórica estirpe de indomables. Cuando pocos pensaron que podían realizar un papel destacado en los Juegos Olímpicos de Atenas —con una nómina mezcla de juventud y experiencia— regresaron a la Patria bañadas en bronce, para ubicarse este año (después de los fuertes torneos de primavera en China) como la segunda escuadra de mejores resultados internacionales.

No abundaré en el tema de las mujeres. Voy, sin rodeos, a decir que tras el quinto lugar de Cuba en la finalísima de la Liga Mundial 2001, en Polonia, última edición animada por seis elencos, los antillanos iniciaron el camino renovador, pero sin tiempo de recuperarse para ganar un boleto de cara a los Olímpicos del 2004. Fue un severo golpe, mas al tomar las riendas de la preselección, Roberto García (preparador de los juveniles), impulsó una promoción importante de sus alumnos hacia el colectivo de primera línea.

En el voli las sustituciones por encima del 50% como hizo Cuba, se pagan en el contexto internacional, de ahí los lugares 14-14-9 en las Ligas Mundiales pertenecientes al trienio 2002-2004. García trabaja con tres niveles cualitativos: Pavel Pimienta y Tomás Aldazábal constituyen el dúo de veteranos; Osmany Juantorena, Yasser Portuondo, Yenry Bell, Raidel Poey, Dariel García, Odelvis Dominico y el líbero Sirianis Méndez forman un grupo intermedio hoy día con cuatro campañas de fogueo; mientras Yoandri Díaz y Oriol Camejo (pasadores), Roberlandi Simón, Raydel Corrales, Jesús Cruz y Michael Sánchez integran una prometedora cantera de novatos, apoyados en sus condiciones físico-técnicas y en tremendos deseos de ganarse un puesto en la alineación regular.

Los cubanos jugaron este año en la zona eliminatoria más fuerte de la Liga. Y aunque algunos aducen que Italia no presentó a Andrea Sartoretti, Samuele Pipi y al pasador Paolo Tofoli, es indudable que su liga a domicilio provee de nuevos y talentosos jugadores al sexteto nacional, como son Roberto Cisolla, Luigi Mastrangelo, Valerio Vermiglio, Alessandro Fei, expresión de una continuidad en los planos estelares. Más que en un descenso cualitativo de los bambinos, reconozcamos el alza en el rendimiento de los cubanos. Italia, con ocho medallas de oro, terminó segunda en el 2004; Bulgaria, dueña de una tradición de 80 años en la práctica del voli, fue cuarta; en tanto Francia concluyó quinta, razones suficientes para considerar al grupo B, el de la muerte.

Ahora, del 8 al 10 de este mes en Belgrado, Cuba, Brasil, Polonia y Serbia y Montenegro disputarán los puestos de honor. Los sudamericanos, titulares olímpicos, mundiales y de la Liga, llevan el cartel de favoritos. Para los nuestros será su mayor desafío en el Año del Centenario.

 

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